Google, de Alphabet, recibió el jueves una denuncia del grupo austriaco de defensa de la privacidad NOYB por el supuesto rastreo de los usuarios de su navegador web Chrome, un asunto que ya está en el radar de los reguladores antimonopolio de la UE.

El gigante tecnológico estadounidense está eliminando progresivamente el uso de cookies de terceros que los anunciantes utilizan para rastrear a los consumidores con el fin de proteger su privacidad.

Ha introducido un conjunto de herramientas denominado Privacy Sandbox para bloquear las técnicas de rastreo encubierto y limitar el intercambio de datos con terceros, mientras que los desarrolladores y editores pueden medir los anuncios sin rastrear a los usuarios individuales.

A los usuarios de Chrome se les pregunta si desean activar o no la función de privacidad de los anuncios para evitar ser rastreados.

NOYB (none of your business) afirma que la función permite a Google rastrear a los usuarios dentro del navegador y que la empresa debería solicitar primero el consentimiento de los usuarios, tal y como exigen las normas de privacidad de la Unión Europea.

"Los usuarios pensaban que estaban aceptando una función de privacidad, pero fueron engañados para que aceptaran el rastreo publicitario de origen de Google. El consentimiento tiene que ser informado, transparente y justo para ser legal. Google ha hecho exactamente lo contrario", declaró el fundador de NOYB, Max Schrems.

El grupo presentó el jueves una denuncia ante la autoridad austriaca de protección de datos.

NOYB ha presentado decenas de denuncias ante organismos de control de la privacidad nacionales y de la UE contra grandes empresas tecnológicas por supuestas infracciones de la privacidad. (Reportaje de Foo Yun Chee Edición de Mark Potter)