Por P.J. Huffstutter y Karl Plume

CHICAGO, 17 jun (Reuters) - Eric Kroupa, agricultor de Dakota del Sur, recibió una avalancha de llamadas de comerciantes de grano y plantas de etanol para comprar el maíz que tenía guardado en sus depósitos cuando los precios se acercaron a máximos de 4 meses y medio el mes pasado.

Vendió una parte, pero está esperando a que los compradores suban sus ofertas para vender más. Desde entonces, los precios han bajado y se sitúan justo por encima de los mínimos de tres años registrados en febrero.

"Hay mucho maíz, pero está en los contenedores de los agricultores y no en manos de los consumidores finales", afirma Kroupa.

Tras acumular cosechas durante gran parte de esta temporada debido a los bajos precios, muchos agricultores de la mayor nación productora de maíz del mundo siguen rehuyendo a los compradores a pesar de los pocos indicios de que los precios vayan a mejorar. Los suministros de grano son abundantes y las primeras calificaciones de las cosechas de verano boreal son las mejores en años.

Un volumen de grano mayor de lo normal sigue sin venderse, según las entrevistas realizadas por Reuters a 15 granjeros de todo el Medio Oeste estadounidense. Para septiembre de 2025, se espera que los inventarios de maíz de Estados Unidos alcancen el nivel más alto de los últimos seis años, según el Departamento de Agricultura estadounidense.

La incertidumbre en torno a si los agricultores liquidarán sus existencias y cuándo lo harán podría agitar los precios de los cereales, tanto en los mercados al contado como en los de futuros.

Los agricultores corren el riesgo de esperar demasiado para vender, ya que es probable que la avalancha de grano recién cosechado haga bajar los precios en octubre y noviembre. Los compradores, conscientes de la proximidad de la cosecha, siguen necesitando suministros suficientes para que las plantas de procesamiento sigan funcionando y las exportaciones fluyan este verano.

Según Angie Setzer, socia de Consus Ag, con sede en Michigan, se está perfilando un enfrentamiento económico entre cultivadores y compradores de grano.

"No he visto nada igual en mi vida. Nadie está comprometido, ni el agricultor ni el consumidor", dijo Setzer.

Muchos agricultores vendieron lo justo esta primavera boreal para cubrir sus necesidades de liquidez a corto plazo, según Setzer. Algunos confían en que la climatología adversa de este verano en el hemisferio norte provoque un repunte de los precios, aunque nada está garantizado.

Tres agricultores dijeron a Reuters que convencieron a los proveedores de semillas y productos químicos para que redujeran los recargos por demora, lo que les permitió conservar su cosecha. Otros, como Kroupa, recurren al mercado de futuros para protegerse del riesgo de nuevas caídas de precios.

En tanto, los compradores comerciales apuestan por precios más bajos este verano boreal debido a la superabundancia de grano, según los analistas.

El USDA ofrecerá una actualización de la cantidad de maíz almacenado en las explotaciones agrícolas en un informe trimestral de existencias el 28 de junio.

Las existencias de maíz almacenado en las explotaciones agrícolas de Estados Unidos ascendían a algo más de 5.000 millones de bushels al 1 de marzo, la segunda cifra más alta registrada para esa fecha, según el USDA. Las existencias en las explotaciones representaban el 60,85% de todo el suministro de maíz estadounidense, la mayor proporción desde 2005.

Algunos compradores están intentando arrebatar el grano a los agricultores ofreciéndoles primas por suministros inmediatos para cubrir las necesidades a corto plazo, pero están bajando los precios una vez que se cubren esos pedidos.

Archer-Daniels-Midland ofreció el viernes a los agricultores una prima de 7 centavos por bushel para el maíz entregado en su planta de procesamiento de Decatur, Illinois, antes del domingo, en lugar de más adelante en el mes. En la planta de ADM en Cedar Rapids, Iowa, la prima es de 15 centavos.

Estas ofertas de unos centavos más por bushel pueden suponer miles de dólares por transacción de grano.

El productor de cultivos y ganado de Indiana Samuel Ebenkamp vació un silo de maíz con ventas durante un repunte a principios de mayo, pero optó por retener el resto. Venderá más si los precios vuelven a subir, pero se mantiene firme para asegurarse de cubrir las necesidades de alimento de su ganado hasta la cosecha de otoño.

Sus vecinos están haciendo cálculos financieros similares.

"Aquí hay una cantidad descabellada de almacenamiento en la granja", dijo Ebenkamp. "No parece que nadie tenga prisa por vender".

Los agricultores siguen manteniendo una cantidad mayor de lo normal de su última cosecha, mientras que la demanda de maíz ha sido bastante sólida, dijeron los analistas.

(Editado en Español por Ricardo Figueroa)