Elise Badoy, de Citigroup, señala que las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) sobre los tipos de interés parecen preceder a las de la Reserva Federal estadounidense. A pesar de cierta debilidad económica en Europa, esto podría ser beneficioso para la renta variable europea, aunque el crecimiento económico general sigue siendo un factor predominante a la hora de evaluar el impacto en el mercado de renta variable.

Citigroup espera que la renta variable europea suba modestamente, con ganancias potenciales de un solo dígito a finales de año. La empresa ha revisado al alza su previsión de beneficios por acción (BPA) del 3% al 6% para el año, en consonancia con la ligera mejora de las previsiones del producto interior bruto (PIB).

En cuanto a los indicadores de rendimiento industrial (PMI), aunque han dejado de descender, aún no han mostrado signos claros de recuperación. 

Insiste en que los mercados europeos son muy internacionales y no deben considerarse un reflejo directo de las economías europeas. Cita al Reino Unido como ejemplo de mercado profundamente internacional. Por lo tanto, el crecimiento de la renta variable europea debe provenir del ámbito internacional, y China es un actor importante en esta dinámica. Las noticias positivas o las señales de relajación procedentes de China se consideran muy importantes para la renta variable europea.

Para concluir, Badoy destaca la resistencia de los márgenes de las empresas europeas, que ha sorprendido positivamente al mercado, y subraya que se espera un crecimiento de los beneficios sin que aumenten necesariamente los múltiplos de mercado, que se mantienen en torno a 12 o 13 veces el BPA.

Vídeos de Bloomberg, proporcionados por MT Newswire