El canciller alemán Friedrich Merz declaró este miércoles que Francia y Alemania deben ceñirse a los acuerdos previos sobre la configuración del proyecto conjunto franco-alemán del avión de combate FCAS, tras un informe a principios de semana que señalaba que Francia ahora busca una participación del 80% en el reparto de trabajo.
Merz afirmó que mantiene un contacto regular con el presidente francés Emmanuel Macron acerca del proyecto, valorado en más de 100 mil millones de euros (117 mil millones de dólares) y que se ha visto afectado por retrasos y disputas internas sobre el reparto de trabajo y los derechos de propiedad intelectual.
Según informaron dos fuentes a Reuters, los líderes de las dos mayores economías de Europa tienen previsto reunirse a finales de este mes en Berlín.
"Estoy absolutamente decidido a que respetemos los acuerdos que hemos alcanzado con Francia y España respecto al FCAS", declaró Merz en una rueda de prensa conjunta con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
En el programa participan Dassault Aviation de Francia, Airbus y la española Indra, estas dos últimas en representación de Alemania y España, respectivamente. El objetivo es comenzar a sustituir los Rafale franceses y los Eurofighter alemanes y españoles por un avión de combate de quinta generación a partir de 2040.
Merz reconoció, sin embargo, que aún existen diferencias de opinión sobre la composición del consorcio.
"Las cuestiones relativas a las diferentes opiniones sobre cómo se compone este consorcio aún no se han resuelto", dijo. "Pero confío en que lograremos resolverlas".
Francia ha comunicado a Alemania su deseo de obtener alrededor del 80% del reparto de trabajo en el FCAS, según informó a Reuters una fuente del sector de defensa, confirmando un informe publicado por el respetado medio alemán especializado en defensa Hartpunkt.
De concretarse la demanda francesa, se desmantelaría la división de tareas previamente acordada, advirtió la fuente del sector, añadiendo que las diferencias resultantes entre los socios del proyecto dificultarían que el programa pueda entrar en su próxima fase según lo previsto a finales de este año.
($1 = 0,8542 euros)
(Reporte de Sarah Marsh y Andreas Rinke; edición de Mark Heinrich)




















