En una bolsa siempre hay un comprador y un vendedor. En el momento de la transacción, el comprador está convencido de que la acción va a revalorizarse, de lo contrario no la compraría. Sin embargo, el vendedor suele tener exactamente la opinión contraria. 
 
Por lo tanto, la cuestión clave para un inversor activo es comprender su ventaja competitiva sobre el vendedor. Del mismo modo, si usted es un vendedor, necesita entender su ventaja competitiva sobre el comprador. ¿Cuáles son las ventajas, o mejor dicho, los inconvenientes que se pueden aprovechar?

1) Ineficacia analítica 
 
Usted puede tener ventaja sobre los operadores del mercado si posee una mayor capacidad analítica y sabe interpretar mejor los datos disponibles. Esto significa conocer en profundidad los fundamentos de una empresa y saber ponderar los criterios de valoración, los elementos informativos, con más eficacia que los demás. Esta mejor lectura puede impulsar su rendimiento bursátil.

2) Ineficacia informativa 
 
Sin caer en el uso ilegal de información privilegiada, algunos inversores pueden tener acceso a datos no públicos o caros (ahora casting, imágenes por satélite, sensores, datos alternativos, etc.) que les proporcionan una ventaja informativa. Esto puede incluir datos en tiempo real, información privilegiada o un conocimiento profundo de un sector específico gracias a la experiencia profesional.

3) Ineficacia conductual 
 
Saber controlar los sesgos conductuales, cognitivos y emocionales puede ser una ventaja significativa. Sin embargo, es esencial reconocer la dificultad de superar estos sesgos, incluso cuando somos conscientes de su existencia. Es necesaria una disciplina rigurosa para mantener una ventaja conductual.
 
Los mejores hedge funds del mundo lo han comprendido, ya que muchos utilizan algoritmos de negociación para eliminar cualquier conexión emocional, porque formar a los gestores no basta para eliminar este riesgo.

4) Ineficiencia técnica 
 
Ésta es quizá la ventaja más accesible para los inversores particulares. El arbitraje temporal "time arbitrage" implica adoptar una perspectiva de inversión a largo plazo (más de 2 años, más de 5 años). La mayoría de los inversores, incluidos los profesionales, tienden a operar con horizontes temporales más cortos. De hecho, la rotación media de los fondos de inversión, la rotación de las carteras, supera el 90% en los últimos doce meses. Otros estudios muestran que el periodo medio de tenencia de una acción es de 5,5 meses en Estados Unidos y de menos de 5 meses en Europa. Manteniendo una posición durante varios años, los inversores pueden explotar las ineficiencias del mercado ligadas a la visión a corto plazo de la mayoría de los actores.
 
También puede ser conveniente adoptar un enfoque contrario: invertir cuando el sentimiento de los inversores está en su punto más bajo, invertir en un sector desatendido o seleccionar valores con un enfoque de valor. 
 
Vencer a los profesionales puede parecer una tarea de enormes proporciones, pero los inversores particulares que adoptan una estrategia de inversión a largo plazo, se centran en un análisis en profundidad y obtienen acceso a información exclusiva, controlando al mismo tiempo sus sesgos de comportamiento, pueden efectivamente obtener una ventaja competitiva en los mercados bursátiles. Todo depende de usted.