Italia aprobó el lunes un decreto para impulsar su seguridad energética y la producción de energía renovable, y el ministro para la transición ecológica dijo que se esperaba que el paquete desencadenara 27.400 millones de euros (29.890 millones de dólares) en inversiones.

En un principio, el plan debía anunciarse en octubre, pero ha permanecido congelado durante semanas debido a desacuerdos internos en el seno de la coalición gobernante y luego se ha reducido en algunas partes.

"Queremos desbloquear el gran potencial de nuestro país en materia de energías renovables", declaró el ministro Gilberto Pichetto Fratin.

Entre una serie de medidas, el gobierno reservará 350 millones de euros anuales hasta 2032 para financiar proyectos destinados a superar la oposición local contra la instalación de centrales renovables.

Roma también quiere seleccionar dos zonas marítimas estatales en el sur de Italia que se dedicarán a nuevos proyectos eólicos marinos.

Otras medidas esbozan un marco para desarrollar instalaciones de captura y almacenamiento de carbono (CAC), ya que el grupo energético Eni y el operador de la red gad Snam siguen adelante con la creación de un centro de CAC frente a la costa de la ciudad de Rávena.

Para aumentar el suministro de gas natural, la legislación establece que los proyectos de terminales terrestres de GNL representan "intervenciones estratégicas de utilidad pública, inaplazables y urgentes".

Esta disposición permitiría a Italia acelerar las obras de dos nuevas terminales terrestres de GNL promovidas por Enel en Porto Empedocle y por Iren y Sorgenia en Gioia Tauro.

En cambio, Roma ha decidido abandonar un plan para prorrogar un régimen especial que ayuda a los hogares a comprar electricidad a sus proveedores a precios regulados, según un funcionario del gobierno, por considerarlo una fuente de posibles contenciosos con Europa.

Ese régimen expira actualmente en enero como parte de los compromisos de Italia para impulsar la competencia en el mercado de la energía en el marco del plan de recuperación posterior al COVID.

Tampoco se espera que el decreto incluya una normativa para ampliar las concesiones de las empresas que gestionan centrales hidroeléctricas a cambio de más inversiones.

De haberse aprobado, la medida habría beneficiado a empresas como Enel, A2A y Edison, que actualmente tienen las concesiones para gestionar muchas de las centrales hidroeléctricas del país.

Sin embargo, se prevé una norma similar para el sector geotérmico, ya que las autoridades regionales podrán pedir a los titulares de estas licencias comerciales que propongan un plan plurianual de inversiones para prolongar sus concesiones.

Además, el decreto permite a las autoridades territoriales presentar solicitudes para acoger residuos radiactivos, con el fin de acelerar la identificación de las zonas de almacenamiento.

(1 dólar = 0,9168 euros) (Edición de Angus MacSwan)