Por Pratima Desai y Julian Luk

LONDRES, 17 jun (Reuters) - Las importaciones chinas de chatarra de cobre se han disparado debido a la escasez de concentrado para transformar en el metal refinado que se usa en las industrias de la energía y la construcción, pero los precios récord hacen que sea probable que los envíos estadounidenses se detengan.

Las fundiciones de China, el principal consumidor de cobre, han sufrido escasez de concentrado desde el año pasado, cuando First Quantum perdió el derecho a explotar su mina Cobre en Panamá, que representaba el 1% de la oferta mundial en 2022.

Las importaciones totales de desechos y chatarra de cobre de China aumentaron un 25%, a 783.004 toneladas en los cuatro primeros meses de este año, en comparación con el mismo periodo de 2023, según Trade Data Monitor (TDM).

Los datos de TDM también muestran que las importaciones chinas de chatarra procedentes de Estados Unidos aumentaron un 37%, a 153.059 toneladas, entre enero y abril de este año respecto del mismo periodo del año anterior.

La chatarra de cobre procedente de Estados Unidos se cotiza con descuento respecto al precio CME, que alcanzó un récord de 5,1985 dólares la libra o unos 11.460 dólares la tonelada el 20 de mayo, debido a que las partes que habían vendido futuros se vieron obligadas a recomprarlos o a renovar posiciones.

"Los compradores chinos están aplazando las compras de chatarra de cobre estadounidense", dijo una fuente de una empresa comercial china, que añadió que el principal proveedor de chatarra de China era Estados Unidos.

La fuente dijo que algunos compradores chinos estaban tratando de fijar el precio de la chatarra estadounidense respecto de la Bolsa de Metales de Londres (LME), que cotiza con descuento respecto de los precios de la CME.

El deterioro de la producción en otras minas, muchas de ellas en Latinoamérica, ha agravado la escasez de concentrados y las fundiciones chinas han importado más chatarra de cobre para alimentar sus hornos y proteger sus márgenes.

China alberga la mitad de las fundiciones de cobre del mundo y es el mayor comprador de materias primas, incluidos concentrados y chatarra.

La chatarra suele representar anualmente unas 9 millones de toneladas, es decir, alrededor del 30% del suministro mundial de cobre.

"Debido a la escasez de concentrados, las fundiciones de cobre están procesando más chatarra y blíster", afirma Alice Fox, analista de Macquarie.

Macquarie prevé que la brecha entre la oferta y la demanda de cobre aumente hasta 1,6 millones de toneladas en 2030, frente al déficit de alrededor de 86.000 toneladas de este año.

(Reporte de Pratima Desai; edición en español de Javier López de Lérida)