Los más ricos de China evitan hacer ostentación de su riqueza en favor de una moda más discreta, según un informe publicado el martes por la consultora Bain, que pronostica el mercado mundial del lujo más débil desde el apogeo de la pandemia.

Las ventas mundiales de bienes personales de gama alta -que abarcan ropa, accesorios y productos de belleza- este año serán entre planas y un 4% superiores en términos interanuales, a tipos constantes, pronosticó Bain en su informe semestral sobre el lujo, muy seguido en el mundo de la moda.

Sería el crecimiento de ventas más débil desde 2020, cuando las ventas se desplomaron durante la pandemia del COVID-19.

La ralentización es más acusada en China, ya que la incertidumbre económica pesa sobre los compradores de clase media y hace que los que aún pueden permitirse el lujo sean cautelosos con la ostentación.

"Por primera vez en la historia, tenemos en China la llamada vergüenza del lujo", dijo Federica Levato, socia de Bain.

En un entorno de desempleo y crisis social y económica, los chinos más ricos, que han vuelto a viajar, han desplazado sus gastos fuera de China continental.

"El mercado se encuentra, sin duda, en un momento de estancamiento", dijo además Levato. "Tras dos años y medio de crecimiento, hay una fatiga en los bienes de lujo personales".

El informe reforzará las preocupaciones entre los inversores de que la demanda china de lujo no se está recuperando, preocupaciones que han hecho caer las acciones de LVMH y de Kering, propietaria de Gucci, durante el último año.

También estimulará las expectativas de que a las marcas de lujo de la gama alta del mercado, como Hermes, fabricante de bolsos Birkin que vende bolsos de más de 10.000 dólares, les vaya mejor en el mercado actual.

Las acciones de Hermes son las únicas de las grandes casas de lujo que cotizan en bolsa que han subido en el último año.

En lugar de acudir en masa a los centros comerciales, los compradores acuden a citas privadas y optan por una moda más sobria y discreta, en lugar de "artículos muy visibles y llamativos", dijo Levato, que predijo que esta tendencia, estrechamente vinculada a una situación económica concreta, podría no durar.

En Estados Unidos han aparecido signos de recuperación, con un crecimiento liderado por los clientes más pudientes, mientras que los compradores más jóvenes y menos adinerados siguen retrasando sus compras.

En Europa y Japón, el regreso de los visitantes extranjeros ha impulsado las ventas de lujo.

(1 dólar = 0,9328 euros)