Como es sabido, InPost ha experimentado una expansión meteórica en los últimos diez años. Su volumen de paquetes gestionados pasó de 15 millones en 2015 a 1.100 millones en 2024. En concreto, estos volúmenes se han duplicado desde la salida a bolsa en 2021 y la adquisición de Mondial Relay.

El rumbo sigue fijado hacia nuevas adquisiciones, como las recientemente completadas en el Reino Unido de Menzies Distribution y Yodel. El fundador de InPost, Rafał Brzoska, tiene la intención de redoblar sus esfuerzos este año y destinar una cantidad a adquisiciones que podría ascender a 1.000 millones EUR.

Esta ambición tiene dos objetivos. En primer lugar, ampliar la red de nueve a quince países en Europa; en segundo lugar, seguir expandiéndose en el mercado británico, señalado como el de mayor potencial y con una penetración aún minoritaria de la entrega fuera del domicilio.

En la actualidad, InPost sigue obteniendo el 56% de su facturación en el mercado polaco. Los márgenes en este segmento nacional son tres veces superiores a los del segmento internacional, pero se espera que se vayan reduciendo a medida que InPost amplíe y consolide su presencia.

A pesar de esta diferencia, en términos consolidados, InPost obtuvo en los últimos doce meses 3.000 millones EUR de facturación, 500 millones de beneficios de explotación y 350 millones EUR de flujo de efectivo libre antes de adquisiciones y remuneraciones en acciones u opciones equivalentes.

La rentabilidad es estratosférica —un 70% de rentabilidad sobre los fondos propios de media en los dos últimos años— y el apalancamiento financiero está bajo control, con una carga de intereses cubierta más de tres veces por el beneficio de explotación. Cabe destacar que el grupo, a pesar de sus intenciones de crecimiento, ha optado por una postura totalmente razonable.

A pesar de todas estas cualidades y de la ventaja competitiva que se va formando a medida que se refuerza el famoso efecto red, InPost ha sufrido en las últimas semanas un cierto desinterés por parte de los inversores. Su valoración ha caído a quince veces el beneficio de explotación, un mínimo desde el que ha rebotado en varias ocasiones en el pasado.

Véase también InPost S.A.: Fuerte crecimiento sostenido, publicado en abril de 2024 en estas mismas columnas.