En la próxima ronda de negociaciones colectivas, el IG Metall tiene la intención de exigir un aumento salarial del siete por ciento en doce meses para los aproximadamente 3,9 millones de empleados de la industria metalúrgica y eléctrica.

Los complementos de formación deberían incrementarse en 170 euros al mes, según anunció el sindicato el lunes tras una reunión de la junta directiva. Además, un componente social debería aliviar la presión sobre los grupos salariales más bajos de las empresas. "Las empresas tienen un cómodo colchón de pedidos, los empleados tienen que trabajar duro", dijo Nadine Boguslawski, miembro de la junta responsable de la negociación colectiva. Las carteras de pedidos están llenas desde hace más de un mes de lo normal. "La inflación se ha comido los pagos únicos realizados por los empresarios en el último acuerdo salarial".

IG Metall encuestó a 318.000 empleados del sector antes de recomendar sus reivindicaciones. La recomendación hecha por la Junta Ejecutiva se está debatiendo ahora en los distritos de negociación regionales del sindicato. La demanda final será decidida por la junta ejecutiva de IG Metall el 9 de julio.

(Informe de Christina Amann, editado por Ralf Banser. Si tiene alguna duda, póngase en contacto con la redacción en frankfurt.newsroom@thomsonreuters.com)