Los gigantes de la defensa de Estados Unidos, respaldados por una sólida delegación del Congreso de Washington, aprovecharon el Salón Aeronáutico de París para exhibir tecnologías de vanguardia y cortejar a socios europeos, en su intento por captar parte del creciente gasto militar en la región.

Numerosos países europeos se han comprometido a aumentar significativamente sus presupuestos de defensa en respuesta a la invasión rusa de Ucrania, mientras que la administración del presidente estadounidense Donald Trump ha amenazado con reducir el apoyo militar a la región.

Sin embargo, esa tensión ha estado notablemente ausente en la edición de esta semana del Salón Aeronáutico de París, donde legisladores y fabricantes de armas estadounidenses prometieron una mayor cooperación transatlántica a medida que Europa incrementa su inversión en todo, desde proyectiles de artillería y aviones de combate hasta sistemas de defensa antimisiles.

"Entendemos que nuestros aliados y socios son un multiplicador de fuerza, así que somos más fuertes cuando trabajamos juntos", declaró el senador estadounidense Jerry Moran, miembro del partido republicano de Trump, ante los periodistas en el evento, considerado el mayor encuentro mundial de la industria aeroespacial y de defensa.

Moran, cuya delegación apoyaba a los fabricantes estadounidenses de armas, afirmó que su presencia en París tenía como objetivo enviar el mensaje de que Estados Unidos "es un socio confiable y seguro".

El tono conciliador contrasta marcadamente con la reciente serie de comentarios despectivos de la administración Trump sobre Europa y su industria de defensa.

"Creo que antagonizar a nuestros aliados no nos hace más fuertes", expresó a la prensa en París la senadora demócrata Jeanne Shaheen, manifestando su deseo de consolidar las relaciones de defensa con Europa.

DEPENDENCIA DE ESTADOS UNIDOS

A pesar de las promesas de muchos países europeos de reforzar su autosuficiencia militar, el continente sigue dependiendo en gran medida de los fabricantes estadounidenses de defensa.

Por ejemplo, Europa adquiere aviones de combate y misiles fabricados en Estados Unidos a Lockheed Martin, sistemas de defensa antimisiles Patriot de Raytheon Technologies y aviones militares y helicópteros producidos por Boeing.

En áreas militares emergentes como la inteligencia artificial, los drones y las constelaciones de satélites, las empresas tecnológicas estadounidenses como Anduril, Palantir y SpaceX de Elon Musk llevan una clara ventaja.

Las compañías estadounidenses esperan aprovechar su posición dominante ante el auge del gasto militar europeo, incluso a través de alianzas que suavicen posibles tensiones diplomáticas, según los delegados presentes.

Anduril, fabricante estadounidense de drones, y el gigante alemán de defensa Rheinmetall anunciaron el miércoles que colaborarán para fabricar drones militares destinados al mercado europeo, una muestra de cómo Europa recurre a la tecnología estadounidense para reforzar sus capacidades militares.

Thomas Laliberty, presidente de Land & Air Defense Systems en Raytheon, afirmó que no existen sustitutos fáciles para sus armas en Europa y que espera que la empresa mantenga una presencia a largo plazo en el continente, incluso mediante nuevas asociaciones.

Laliberty adelantó que Raytheon está cerca de anunciar un plan para fabricar misiles Stinger --un misil antiaéreo ligero utilizado por las fuerzas ucranianas contra Rusia-- en Europa.

"Para necesidades inmediatas, Raytheon está bien posicionada para respaldar la demanda europea", aseguró Laliberty a la prensa en París.

"Tenemos un futuro muy prometedor aquí".

Boeing, que este año obtuvo un contrato de la administración Trump para desarrollar el caza de próxima generación F-47, aseguró que Europa y Estados Unidos seguirán siendo socios a largo plazo pese a las turbulencias políticas, en parte para contrarrestar la amenaza china.

"Nadie puede hacerlo solo --quizás los chinos lo intenten, pero para el resto de nosotros, tendremos que trabajar juntos", declaró Turbo Sjogren, gerente general de servicios gubernamentales de Boeing.

"Hacerlo de otra manera lleva demasiado tiempo y sería inasequible".

El presidente del grupo italiano aeroespacial y de defensa Leonardo, Stefano Pontecorvo, añadió que la participación estadounidense en algunos programas europeos será "inevitable" en los próximos años, debido a las tecnologías de defensa de las que disponen.

EUROPA DEMASIADO LENTA

Los rivales europeos se mostraron optimistas sobre sus perspectivas de crecimiento futuro, pero señalaron que las restricciones presupuestarias y la falta de alianzas regionales frenan el progreso, admitiendo que seguirán necesitando un apoyo significativo de Estados Unidos.

"La soberanía nacional es importante, pero la fragmentación es perjudicial. Debemos encontrar un equilibrio", declaró el martes a los periodistas el director general de Leonardo, Roberto Cingolani.

Jean-Brice Dumont, responsable de defensa, espacio y potencia aérea en Airbus, afirmó que la dependencia de Europa respecto a Estados Unidos es "muy alta".

"Cero dependencia de Estados Unidos es, en mi opinión, un sueño. Necesitamos interoperabilidad, lo que implica ciertas necesidades estadounidenses", dijo Dumont, cuya empresa fabrica el caza Eurofighter Typhoon junto a la británica BAE Systems y la italiana Leonardo, así como satélites de observación terrestre y drones.

El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, señaló que Europa tiene "demasiada burocracia" en comparación con Estados Unidos y debe adaptarse a una nueva era militar caracterizada por tecnología más rápida, barata y ágil.

"O Europa adapta su industria a estos nuevos parámetros --distintos de los que ha tenido hasta hace cuatro años-- o tendrá grandes competidores, y no solo estadounidenses", concluyó. (Información de Joe Brock, Giulia Segreti, Paul Sandle y Tim Hepher. Edición de Mark Potter)