MercadoLibre señaló en su comunicado de resultados que Argentina fue el principal destaque del trimestre, con un crecimiento de sus ventas en el país, medido por el valor bruto de la mercancía (GMV), del 126 % en términos neutros, frente a un aumento total del GMV del 40 %.
El director financiero, Martín de los Santos, declaró a Reuters que una base de comparación más débil ayudó a sus operaciones en Argentina en términos interanuales debido a los efectos iniciales de la devaluación del peso a finales de 2023.
Añadió que la menor inflación y los tipos de interés más bajos también impulsaron las ventas y el apetito por el crédito en el país.
«Hemos observado mejoras en nuestras plataformas (en Argentina) en los últimos trimestres, que han continuado en el primer trimestre», afirmó.
Las sólidas cifras de Argentina la han vuelto a situar en el segundo puesto del ranking de MercadoLibre por ingresos, según de los Santos, superando a México y solo por detrás de Brasil, que ocupa el primer puesto. Argentina había perdido esta posición el año pasado.
MercadoLibre, que depende de su mercado de comercio electrónico y de la fintech Mercado Pago para la mayor parte de sus ingresos, registró unos ingresos totales de 5900 millones de dólares, lo que supone un aumento del 37 % con respecto al año anterior, superando también las expectativas de los analistas, que eran de 5510 millones de dólares.
MercadoLibre ha superado de forma bastante constante las estimaciones del mercado en los últimos años, en medio de fuertes inversiones en toda América Latina, una estrategia que también ha despertado cierta preocupación entre los inversores sobre la rentabilidad a corto plazo.
Su beneficio antes de intereses e impuestos (EBIT) se situó en 763 millones de dólares, por encima de los 617,4 millones previstos por los analistas y con un aumento interanual del 45 %. Su margen EBIT se situó en el 12,9 %, frente al 12,2 % registrado un año antes.
En el ámbito de la tecnología financiera, MercadoLibre aumentó su cartera de crédito un 75 % interanual hasta alcanzar los 7800 millones de dólares, impulsada especialmente por las tarjetas de crédito. En diciembre se situaba en 6600 millones de dólares.
Por su parte, la tasa de morosidad de 15 a 90 días se situó en el 8,2 %, lo que supone un aumento de 0,8 puntos porcentuales con respecto al trimestre anterior y un descenso con respecto al 9,3 % registrado hace un año. (Información de Andre Romani; edición de Chizu Nomiyama)





















