El gigante suizo de la alimentación, Nestlé, confirmó este jueves que sus oficinas en Francia estaban siendo registradas por las autoridades francesas, corroborando informaciones previas.
Nestlé se encuentra bajo investigación por parte de un tribunal judicial de París desde febrero, debido al uso de filtros no autorizados en la producción de sus aguas minerales embotelladas.
«Seguimos cooperando plenamente con las autoridades, como siempre lo hemos hecho», declaró un portavoz de la compañía.
Según informó Radio France, el registro estaba siendo realizado por la Dirección General de la Competencia, el Consumo y la Represión del Fraude (DGCCRF).
La agencia no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.
La investigación se inició tras las denuncias de la organización no gubernamental Foodwatch, que acusó a Nestlé Waters de utilizar sistemas de filtración ilegales para enmascarar la contaminación por bacterias y pesticidas en sus aguas.
Nestlé Waters produce las marcas Perrier y Contrex.
En febrero, Nestlé Waters France aseguró que la microfiltración se ha utilizado durante años en la industria para garantizar la seguridad de las aguas minerales naturales, preservando al mismo tiempo su composición mineral.



















