S&P rebajó la calificación de Nissan en un escalón, de BBB- a BB+, según informó en un comunicado, una medida que la sitúa por debajo del grado de inversión.

Sin embargo, afirmó que la perspectiva era estable basándose en el limitado riesgo a la baja para la rentabilidad y en las expectativas de que el fabricante de automóviles con sede en Yokohama mantendría una disciplina financiera conservadora y un balance sólido.

"El rendimiento de la empresa ha sido flojo durante más de tres años", dijo la agencia de calificación en el comunicado, añadiendo que el impacto de las interrupciones en la cadena de suministro mundial de componentes clave de automoción probablemente continuará en 2023.

"Además, en la segunda mitad del año, prevemos que el debilitamiento de la demanda de ventas de coches nuevos en EE.UU. y Europa presionará los precios de venta", señaló.