La actividad del grupo se ve afectada por el efecto combinado de un período tranquilo tras la pandemia —en Estados Unidos, la construcción de nuevas piscinas se ha reducido a la mitad desde el pico de 2022— y una coyuntura desfavorable en el sector del consumo discrecional.

Un tercer factor de tensión es el auge de la competencia de Home Depot, que pretende aprovechar su posición privilegiada para disputar a las empresas más especializadas su cuota de mercado en un segmento de actividad históricamente muy lucrativo.

Berkshire Hathaway ve el panorama de otra manera, pues uno de los lugartenientes de Warren Buffett, Todd Combs o Ted Weschler, ambos responsables de la cartera de participaciones cotizadas del conglomerado con sede en Omaha, ha aprovechado este bache para multiplicar por dos su participación en Pool.

Es cierto que el grupo con sede en Los Ángeles presume de una facturación en gran parte recurrente —cuatro quintas partes según su dirección— gracias, en particular, a la preeminencia de los productos de mantenimiento en su catálogo.

Además, Pool se beneficia de un verdadero poder de fijación de precios en un contexto de inflación continua de los costes de instalación y renovación de las unidades existentes, al tiempo que busca nuevas oportunidades en las tecnologías de riego y en los mercados internacionales, entre ellos Francia, su primer mercado fuera de Estados Unidos.

Su modelo de negocio, históricamente poco intensivo en capital, le permite generar cómodos flujos de efectivo libres y devolver una gran parte de ellos —dos tercios— a los accionistas mediante recompras de acciones. Una cuarta parte se destina a fusiones y adquisiciones, con una muy buena rentabilidad del capital invertido, tanto en este ámbito como en el orgánico.

En la última década, la facturación se ha duplicado y el flujo de efectivo libre se ha quintuplicado, mientras que el número de acciones en circulación se ha reducido en una sexta parte. A lo largo del ciclo, Pool ha mantenido un excelente balance y unas ratios de solvencia holgados.

Con 600 millones USD de flujo de efectivo libre en 2024 y una capitalización bursátil de 12.000 millones USD, el grupo está valorado en bolsa en 20 veces su ratio de efectivo de un año flojo —el primero en descenso desde 2008—, un nivel que podría despertar el interés de los inversores más audaces.

Sin embargo, las dificultades económicas persisten. En los tres primeros meses del ejercicio 2025, la facturación volvió a descender un 5% y el resultado operativo un 29%.