PEKÍN, 13 jun (Reuters) - Pekín espera que la Unión Europea reconsidere los aranceles sobre los vehículos eléctricos chinos y deje de ir en la "dirección equivocada" para proteger su industria automovilística de la competencia, según la agencia estatal de noticias Xinhua.

La reacción de China y de otros implicados en la disputa, incluidos fabricantes de automóviles europeos y chinos, así como algunos grupos industriales, apunta a una clara oposición a la decisión de la UE y a un afán por desescalar la situación.

China dijo que tomaría medidas para salvaguardar sus intereses después de que la Comisión Europea anunciara el miércoles que impondría aranceles adicionales de hasta el 38,1% a los coches eléctricos chinos importados a partir de julio. Eso equivale a miles de millones de euros de costes adicionales para los fabricantes de automóviles, según cálculos de Reuters basados en datos comerciales de la UE de 2023.

"A la luz de su estructura económica y su gran tamaño, China y la UE están mejor servidas si se unen en los principales asuntos económicos y comerciales", dijo Xinhua en un comentario.

"Sería más rentable para la UE aprovechar las ventajas de China para desarrollar su propia industria de vehículos eléctricos".

La medida de la UE llega menos de un mes después de que Washington revelara sus planes de cuadruplicar los aranceles para los VE chinos hasta el 100%.

Bruselas dijo que también combatiría las subvenciones chinas con aranceles adicionales que van del 17,4% para BYD al 38,1% para SAIC, además del arancel estándar del 10% para los automóviles. Con ello, el tipo global más elevado se acerca al 50%.

La industria automovilística china, compuesta por empresas estatales y privadas, tiene ventajas de costes frente a sus competidores extranjeros, en parte gracias a las subvenciones públicas y al dominio del país en el refinado de minerales para baterías.

Los derechos provisionales de la UE entrarán en vigor el 4 de julio y la investigación se prolongará hasta el 2 de noviembre, fecha en la que podrían imponerse derechos definitivos, normalmente de cinco años de duración.

Algunos fabricantes y proveedores chinos de vehículos eléctricos han empezado a invertir en la producción europea, lo que evitaría los aranceles.

ACCIONES DE VEHÍCULOS ELÉCTRICOS CHINOS MIXTAS

La mayoría de las cotizaciones de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos apenas reaccionaron ante la noticia, que era de esperar. Las acciones de BYD, que cotizan en Hong Kong, subían más de un 7% en las primeras operaciones, camino de registrar su mayor subida porcentual en un día desde noviembre de 2022. Sus acciones de Shenzhen se revalorizaban más de un 5%.

"El resultado del aumento arancelario de la UE es ligeramente positivo para BYD frente a nuestra expectativa arancelaria anterior del 30%, lo que mejora la visibilidad del crecimiento de las exportaciones de BYD en el 2T/3T24. Los aranceles de BYD en la UE son inferiores a los de otras empresas chinas, lo que augura un aumento de su cuota de mercado en la UE", afirma Citi en una nota de investigación.

Geely Auto subía más de un 3%, Xpeng revirtió los avances iniciales y caía un 0,7%, mientras que Nio se revalorizaba un 1,3%. Leap Motor ganaba un 3% y las acciones de Great Wall Motor en Hong Kong bajaban un 1,2%. En Shanghái, las acciones de SAIC Motor caían un 2,3%, mientras que las de Great Wall en Shanghái se mantenían planas.

En cambio, las acciones de algunos de los mayores fabricantes de automóviles europeos --que realizan gran parte de sus ventas en China-- cayeron el miércoles por el temor a las represalias chinas.

Mientras que los fabricantes de automóviles europeos se enfrentan a una afluencia de vehículos eléctricos de bajo coste procedentes de rivales chinos, la industria automovilística del continente prácticamente no apoya los aranceles.

Algunos de los mayores opositores a los aranceles incluyen los mayores fabricantes de automóviles de Europa como BMW, Volkswagen, Stellantis, y Mercedes Benz.

Los fabricantes alemanes, en particular, dependen en gran medida de las ventas en China y temen las represalias de Pekín. Las empresas automovilísticas europeas también importan sus propios vehículos fabricados en China.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha declarado en repetidas ocasiones que Europa debe actuar para evitar que China inunde el mercado del bloque con vehículos eléctricos subvencionados.

Las relaciones comerciales y económicas entre la UE y China se encuentran en una encrucijada, y es crucial que la UE demuestre una visión estratégica y a largo plazo, afirmó Xinhua.

El bloque regional parece haber dejado cierto margen para que las dos partes continúen sus consultas para encontrar una solución adecuada y evitar el peor escenario, añadió el comentario.

"Se espera que la UE reconsidere seriamente su postura y deje de avanzar en la dirección equivocada", añadió.

(Información de la redacción de Pekín y de Farah Master y Donny Kwok en Hong Kong; redactado por Anne Marie Roantree; editado por Stephen Coates; editado en español por Javi West Larrañaga)