La pérdida en abril en Odal Vind de la pala de 72 metros (236 pies), que pesaba 22 toneladas métricas, puso de manifiesto los problemas a los que se enfrenta Siemens Energy tras hacerse con el control total de la española Siemens Gamesa en lo que los accionistas dicen que fue una adquisición chapucera.
Odal ya había parado muchas de las 34 turbinas del parque por daños y necesidades de inspección cuando la pala del modelo 5.0-145 de Siemens Gamesa, que forma parte de la plataforma 4.X del fabricante de turbinas, se desprendió en abril, según dijeron entonces las dos empresas.
"Inicialmente, dos turbinas estarán operativas el lunes tras una revisión e inspección exhaustivas por parte de Siemens Gamesa y Odal Vind", declaró el viernes en un comunicado Cloudberry Clean Energy, propietaria de una participación del 33,4% en el parque eólico.
"Se han realizado esfuerzos significativos, incluida la sustitución de varias palas en las turbinas restantes y reparaciones exhaustivas", añadió.
Se supone que 20 turbinas estarán en producción a finales de agosto, con el objetivo de poner las 34 en línea a finales de año, dijo Cloudberry.
Siemens Gamesa no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.
Los otros propietarios de Odal Vind son Akershus Energi, con una participación del 33,4%, y el fondo de pensiones KLP, con un 33,2%. (Reportaje de Terje Solsvik; Edición de Sharon Singleton)



















