Hein Schumacher fue ascendido a la dirección del gigante británico poco después de la pandemia por activistas de Trian Partners. Su objetivo era recortar costes en un entorno inflacionista y que Unilever se volviera a concentrar en sus marcas principales. La división de helados (Magnum, Ben & Jerry's, Miko), considerada poco rentable, se escindirá a finales de año.

Los resultados de Unilever no han sido brillantes. El precio de las acciones de Unilever está exactamente donde hace cinco años. Los ingresos han aumentado gracias a numerosas subidas de precios. Pero ¿puede continuar así indefinidamente? Probablemente no. Las marcas blancas se han vuelto mucho más atractivas para los consumidores desde la pandemia. Geográficamente, Hein Schumacher ha afrontado dificultades en la región Asia-Pacífico, el mayor mercado del grupo, donde las ventas han caído en los dos últimos años.

Con su marcha, la visibilidad es un poco más incierta de lo que ya era. El hombre que le sustituirá a partir del 1 de marzo es Fernando Fernández, actual director financiero y director ejecutivo. Fernández dirigió anteriormente la división de belleza y bienestar, una de las divisiones de mayor crecimiento de la empresa. Ahora toca buscar un nuevo director financiero, un puesto que, de forma temporal ocupará el actual responsable adjunto.

Para saber más sobre Unilever: Unilever: La reestructuración avanza lento.