United Airlines informó este miércoles que la demanda de viajes ha aumentado desde principios de julio, impulsada por una menor incertidumbre geopolítica y macroeconómica.
Sin embargo, la aerolínea con sede en Chicago prevé que sus ganancias se verán afectadas en el trimestre actual debido a restricciones operativas en el aeropuerto de Newark, cerca de Nueva York, uno de sus principales centros de operaciones y entre los más transitados del país.
United reportó una aceleración de 6 puntos porcentuales en la demanda total de viajes y un crecimiento de dos dígitos en las reservas corporativas durante el tercer trimestre en comparación con el trimestre anterior.
Como resultado, ahora espera que su beneficio ajustado anual se sitúe en un rango de entre 9 y 11 dólares por acción. Esto se compara con las expectativas de los analistas, que prevéan 10,04 dólares por acción.
"El mundo es menos incierto hoy que durante los primeros seis meses de 2025, y eso nos da confianza en un cierre de año sólido", declaró Scott Kirby, CEO de United, en un comunicado.
Las acciones de United cayeron un 1,6% en las operaciones posteriores al cierre, ya que su estimación de beneficio para el tercer trimestre quedó por debajo de las previsiones de Wall Street.
La compañía espera un beneficio ajustado de entre 2,25 y 2,75 dólares por acción en el trimestre que finaliza en septiembre. El punto medio de la previsión es de 2,50 dólares por acción, frente a la estimación promedio de los analistas de 2,60 dólares, según datos de LSEG.
United calcula que el impacto negativo de los problemas operativos en Newark será de 0,9 puntos porcentuales en el tercer trimestre, en comparación con el 1,2% registrado en el segundo trimestre.
En abril, United tomó la inusual decisión de ofrecer dos previsiones de ganancias distintas, ya que la guerra comercial del presidente estadounidense Donald Trump debilitó la confianza de consumidores y empresas, dificultando las previsiones para las aerolíneas.
DEBILIDAD EN EL PODER DE FIJACIÓN DE PRECIOS
Desde entonces, ejecutivos del sector aseguran que la demanda de viajes se ha estabilizado. Sin embargo, el tráfico de pasajeros en EE. UU. sigue por debajo del nivel de hace un año, lo que ha provocado una caída en las tarifas aéreas, según datos gubernamentales.
Las mejoras en las tendencias de reservas llevaron la semana pasada a la rival Delta Air Lines a restablecer su previsión de beneficios para todo el año.
No obstante, los informes de resultados recientes muestran que las aerolíneas siguen lidiando con una debilidad en el poder de fijación de precios. El rendimiento de United, o los ingresos promedio por pasajero, disminuyó en todas las geografías durante el segundo trimestre, siendo la debilidad más pronunciada en el mercado doméstico estadounidense.
Al igual que Delta, United espera que los esfuerzos del sector por recortar vuelos no rentables impulsen un aumento de las tarifas aéreas en la segunda mitad del año.
El beneficio ajustado de United en el segundo trimestre fue de 3,87 dólares por acción, superando las expectativas de los analistas, que preveían 3,81 dólares por acción.
La compañía discutirá sus resultados financieros en una conferencia telefónica con analistas e inversores el jueves por la mañana.



















