Volkswagen mantiene una agria disputa con su plantilla por los recortes salariales y los posibles cierres de fábricas destinados a contrarrestar los elevados costes en Alemania y la entrada en Europa de rivales asiáticos masivamente más baratos.
Ambas partes inician el lunes una cuarta ronda de negociaciones.
"Las decisiones concretas se negociarán entre los propietarios y los representantes de los trabajadores. Mi opinión es clara: cerrar plantas no sería el camino correcto", declaró Scholz al grupo mediático Funke.
"No sería correcto porque las malas decisiones de la dirección han contribuido a la difícil situación", añadió.
El estado de Baja Sajonia es el segundo mayor accionista de Volkswagen, y su primer ministro estatal, al igual que Scholz, ha instado al grupo a evitar el cierre de centros.



















