Por Liz Lee, Laurie Chen y Nick Carey

PEKÍN, 13 jun (Reuters) - Pekín tachó el jueves de proteccionistas los aranceles impuestos por la Unión Europea a los vehículos eléctricos (VE) chinos, pese a que el principal exportador de autos del país dijo que no afectarán a sus planes de expansión en Europa.

La reacción de China y otros implicados en la disputa, incluidas automotrices europeas y chinas, apunta a una clara oposición a la decisión de la UE y a un afán por distender la situación.

Según expertos del sector, tanto Europa como China tienen motivos para querer llegar a un acuerdo en los próximos meses y evitar que los fabricantes chinos tengan que hacer frente a nuevos costos por valor de miles de millones de dólares, tal y como permite el proceso de revisión de la UE.

China aseguró que tomará "todas las medidas necesarias" para salvaguardar sus intereses después de que la Comisión Europea anunciara el miércoles la imposición de aranceles adicionales de hasta el 38,1% a los VE chinos importados a partir de julio.

"Instamos a la UE a escuchar atentamente las voces objetivas y racionales de todos los ámbitos de la vida, corregir de inmediato sus prácticas erróneas, dejar de politizar las cuestiones económicas y comerciales y manejar de forma adecuada las fricciones económicas y comerciales a través del diálogo y la consulta", dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino Lin Jian en una rueda de prensa regular.

Pese a todo, Chery Auto, el mayor fabricante de autos chino por volumen de exportación, no pareció inmutarse. Su vicepresidente Charlie Zhang, jefe también del negocio europeo de la firma, dijo que siguen en pie los planes comenzar la producción de VE a fines de año en su fábrica recientemente adquirida en España, su primera planta en Europa.

Sus rivales BYD y Great Wall Motor también sopesan establecer plantas de fabricación y montaje en la región con el fin de mitigar el impacto financiero de los aranceles, ya que pretenden aumentar las ventas de autos de bajo coste para competir con sus rivales europeos y compensar la desaceleración de las ventas en China.

Bruselas parece haber dejado cierto margen para que las dos partes continúen las consultas para encontrar una solución, dijo la agencia estatal de noticias Xinhua en un comentario, añadiendo que espera que "la UE haga alguna reconsideración seria y deje de ir más lejos en la dirección equivocada".

Pekín ha rechazado el argumento de la UE y Estados Unidos de que el exceso de capacidad de la industria china de VE amenaza a las automotrices foráneas a través de las exportaciones subvencionadas. En su opinión, los aranceles ralentizarán la adopción de VE, pondrán en peligro los objetivos de lucha contra el cambio climático y elevarán los costos para los consumidores.

Bruselas anunció que también combatirá las subvenciones chinas con aranceles adicionales que van del 17,4% para BYD al 38,1% para SAIC, además del arancel estándar del 10% sobre los autos. Con ello, la tasa global más elevada se acerca al 50%.

Washington también reveló recientemente sus planes de cuadruplicar los aranceles para los VE chinos hasta el 100%.

Otros fabricantes de automóviles fueron más silenciosos que Chery. Geely, que tiene una participación mayoritaria en Volvo Car de Suecia, expresó su "gran decepción", prometiendo "todas las medidas necesarias" para salvaguardar sus derechos.

La empresa estatal SAIC, que cuenta con empresas conjuntas con Volkswagen y General Motors para ser el mayor fabricante de autos de China, mostró su preocupación por los aranceles. SAIC lleva casi dos décadas como líder en China, pero sus ventas se han visto presionadas y ha estado trabajando para reducir su plantilla, según informó Reuters.

La UE ha dejado claro que los reguladores europeos consideran los préstamos de los bancos estatales chinos y la propiedad gubernamental como subvenciones sujetas a aranceles adicionales.

Según los analistas, la industria automovilística china, compuesta por empresas estatales y privadas, tiene ventajas de costos frente a sus competidores extranjeros, debido en parte a las subvenciones públicas y al dominio del país en el refinado de minerales para baterías.

No obstante, el alto nivel de competencia en el mercado chino de VE, el mayor del mundo, también ha llevado a las empresas a innovar para reducir costos.

Las medidas provisionales de la UE entrarán en vigor el 4 de julio y la investigación se prolongará hasta el 2 de noviembre, fecha en la que podrían imponerse gravámenes definitivos, normalmente de cinco años de duración.

Aunque los fabricantes de autos europeos se enfrentan a la llegada de VE de bajo costo procedentes de rivales chinos, la industria automovilística del continente prácticamente no apoya los aranceles. Algunos de los mayores oponentes son las mayores automotrices europeas, como BMW, Volkswagen, Stellantis y Mercedes Benz.

Los fabricantes alemanes, en particular, dependen en gran medida de las ventas en China y temen las represalias de Pekín. Las automotrices europeas también importan sus propios vehículos fabricados en China.

Las acciones de algunos de los mayores fabricantes de automóviles europeos cayeron el jueves por segundo día consecutivo ante el temor a las represalias chinas. Volvo Car lideró los desplomes con más de un 7%.

La preocupación por las represalias hizo caer las acciones del fabricante de coñac Remy Cointreau, ya que China inició en enero una investigación antidumping sobre las importaciones comunitarias en respuesta a las crecientes disputas comerciales entre Pekín y Bruselas.

Las empresas alimentarias mundiales, desde los productores lácteos a los exportadores de carne de cerdo, también están en alerta máxima ante posibles represalias chinas.

(Reporte de la redacción de Pekín, Zoey Zhang en Shanghái, Mei Mei Chu y Eduardo Baptista en Pekín, Farah Master y Donny Kwok en Hong Kong; escrito por Anne Marie Roantree y Josephine Mason; editado en español por Carlos Serrano)