WASHINGTON (Reuters) - El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sigue preocupado por el posible uso por parte de Israel de bombas pesadas contra civiles en la ciudad de Ráfah, en el sur de Gaza, y está en contacto con Israel al respecto, declaró el miércoles el Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.

El Gobierno de Biden dijo este mes que había revisado la entrega de armas que Israel podría utilizar para una gran invasión de Ráfah, una ciudad del sur de Gaza donde más de un millón de civiles han buscado refugio, y como resultado pausó un envío de bombas a Israel.

"Mantenemos una conversación permanente con Israel sobre este tema y sobre nuestra preocupación por el uso de estas armas en particular de esa forma concreta en ese lugar concreto. Y esas preocupaciones se mantienen", declaró Blinken en una audiencia ante la Cámara de Representantes.

Israel, uno de los principales receptores de ayuda militar estadounidense desde hace décadas, aún debe recibir miles de millones de dólares en armamento estadounidense.

"El resto de la ayuda que hemos estado proporcionando para la defensa de Israel continúa y continuará porque, una vez más, el presidente está decidido a que Israel tenga lo que necesita para defenderse", dijo Blinken en la audiencia del subcomité de Asignaciones de la Cámara de Representantes.

Israel está tomando represalias contra Hamás en Gaza -un enclave de 2,3 millones de habitantes- por un brutal ataque el 7 de octubre en el que los militantes palestinos mataron a unas 1.200 personas y tomaron 253 rehenes, según los recuentos israelíes.

Las autoridades palestinas afirman que más de 35.000 personas han muerto durante la campaña israelí en Gaza. La desnutrición es generalizada, gran parte de la población de Gaza se ha quedado sin hogar y gran parte de sus infraestructuras han quedado destruidas.

(Reporte de Patricia Zengerle, Humeyra Pamuk y Simon Lewis; Editado en español por Héctor Espinoza)