MADRID (Reuters) - La ministra de Defensa española afirmó el sábado que el conflicto de Gaza es un "auténtico genocidio", en un momento en que las relaciones entre Israel y España empeoran tras la decisión de Madrid de reconocer un Estado palestino.

Reuters no pudo ponerse inmediatamente en contacto con funcionarios israelíes para que hicieran comentarios el sábado, día de reposo judío.

Israel ha rechazado enérgicamente las acusaciones vertidas en su contra por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de que está cometiendo un genocidio contra los palestinos, afirmando que está librando una guerra contra el grupo militante Hamás, que realizó un letal ataque el 7 de octubre.

El comentario de la ministra española de Defensa, Margarita Robles, en una entrevista con la televisión estatal TVE, se hizo eco de un comentario de la vicepresidenta del Gobierno español, Yolanda Díaz, que a principios de esta semana también calificó el conflicto de Gaza de genocidio.

"No nos podemos olvidar de que en Ucrania está muriendo la gente, está siendo una guerra tremenda, ni prescindir de lo que está pasando en Gaza, que es un auténtico genocidio", dijo Robles en la entrevista, en la que también habló de la invasión rusa de Ucrania y de los conflictos en África.

La eurodiputada también aseguró que el reconocimiento de un Estado palestino por parte de Madrid no es una medida contra Israel, y añadió que su objetivo es ayudar a "que cese la violencia en Gaza". "Esto no va contra el Estado de Israel, esto no va contra los israelitas, que son personas a las que respetamos", afirmó.

La campaña de Israel en Gaza ha causado la muerte de casi 36.000 palestinos, según las autoridades sanitarias de Gaza, y ha destruido gran parte del enclave. Israel lanzó la operación para tratar de eliminar a Hamás tras el ataque del grupo militante palestino contra el sur de Israel el 7 de octubre, en el que murieron unas 1.200 personas y más de 250 fueron tomadas como rehenes, según los recuentos israelíes.

España, junto con Irlanda y Noruega, declaró esta semana que reconocería un Estado palestino el 28 de mayo, lo que provocó la airada respuesta de Israel, que dijo que equivalía a una "recompensa al terrorismo" y retiró a sus embajadores de las tres capitales.

Los jueces de la CIJ, el máximo tribunal de la ONU, ordenaron el viernes a Israel que detuviera inmediatamente su asalto militar a la ciudad de Ráfah, en el sur de Gaza, en un fallo de emergencia histórico en el caso presentado por Sudáfrica, que acusa a Israel de genocidio.

El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, declaró el sábado que Israel debe obedecer el fallo del tribunal.

"Las medidas cautelares de @CIJ_ICJ, incluido el cese de la ofensiva de Israel en Ráfah, son obligatorias. Exigimos su aplicación", dijo en una publicación en la red social X.

Sudáfrica ha acusado a Israel de incumplir sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio de 1948.

Israel rechaza la acusación, argumentando que está actuando para defenderse y luchando contra Hamás -designada como organización terrorista por Estados Unidos y otros países occidentales- tras el ataque del 7 de octubre.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, declaró el miércoles que si más países reconocieran el Estado palestino aumentaría la presión internacional en favor de un alto el fuego entre Israel y Hamás.

(Reporte de Graham Keeley; Editado en Español por Ricardo Figueroa)