Por Nidal al-Mughrabi

EL CAIRO, 23 jun (Reuters) - Ocho palestinos murieron el domingo en un ataque aéreo israelí contra una escuela de formación cerca de la ciudad de Gaza que se utilizaba para distribuir ayuda humanitaria, según testigos palestinos, mientras los tanques israelíes se adentraban en la ciudad meridional de Ráfah.

El ataque afectó a parte de una escuela de formación profesional gestionada por la agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) que ahora proporciona ayuda a las familias desplazadas, dijeron los testigos.

"Algunas personas venían a recibir cupones y otras habían sido desplazadas de sus casas y se refugiaban aquí. Algunos estaban llenando agua, otros recibían cupones, y de repente oímos que algo caía. Salimos corriendo, los que llevaban agua dejaron que se derramara", declaró Mohammed Tafesh, uno de los testigos.

Un fotógrafo de Reuters vio un edificio de poca altura completamente derruido y cadáveres envueltos en mantas tendidos junto a la carretera, esperando a que se los llevaran.

"Sacamos mártires (de debajo de los escombros), uno que vendía bebidas frías y otro que vendía pasteles y otros que distribuían o recibían cupones", dijo Tafesh. "Hay unos cuatro o cinco mártires y diez heridos. Gracias a Dios, el estado de los heridos es bueno"

El ejército israelí dijo que el lugar, que según dijo había servido en el pasado como sede de la UNRWA, ha sido utilizado por militantes de Hamás y de la Yihad Islámica. Añadió que se tomaron medidas de precaución antes del ataque para reducir el riesgo de dañar a civiles.

"Esta mañana (domingo), aviones de combate de la Fuerza Aérea Israelí dirigidos por los servicios de inteligencia de las FDI y la ASI atacaron una infraestructura terrorista en la que operaban terroristas de Hamás y la Yihad Islámica", dijo el ejército en un comunicado.

"Este es otro ejemplo de la explotación sistemática por parte de Hamás de las infraestructuras civiles y de la población civil como escudo humano para sus actividades terroristas", añadió.

Hamás niega las acusaciones israelíes de que utilice a civiles como escudos humanos o instalaciones civiles con fines militares.

Juliette Touma, directora de comunicaciones de la UNRWA, dijo que la agencia estaba estudiando los detalles del ataque denunciado antes de proporcionar más información.

"Desde el comienzo de la guerra, hemos registrado que casi 190 de nuestros edificios han sido alcanzados. Esta es la gran mayoría de nuestros edificios en Gaza", dijo. Un total de 193 miembros del equipo de UNRWA han muerto en el conflicto, añadió.

Justo después de la medianoche, un ataque aéreo israelí alcanzó una clínica en la ciudad de Gaza, matando al director de ambulancias y servicios de emergencia del Ministerio de Sanidad del territorio, Hani Al-Jaafarwi, y a otro miembro del personal médico, dijeron los medios de comunicación de Hamás. Israel no hizo comentarios de inmediato.

FIN DE LA "FASE INTENSA"

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó el domingo que la fase de intensos combates contra Hamás en la Franja de Gaza terminará "muy pronto", pero que la guerra no acabará hasta que el grupo islamista deje de controlar el enclave palestino.

"Cuando termine la fase intensa, tendremos la posibilidad de desplazar parte de las fuerzas hacia el norte. Y lo haremos", dijo Netanyahu en una entrevista con el Canal 14 de Israel.

Los combates de Israel contra Hezbolá, apoyado por Irán, se han intensificado en la frontera norte con Líbano, donde muchas ciudades israelíes han sido evacuadas. Netanyahu dijo que un despliegue en el norte permitiría a los residentes volver a casa.

Tras más de ocho meses de guerra israelí en el enclave palestino administrado por Hamás, su avance se centra en las dos zonas que sus fuerzas aún no han tomado: Ráfah, en el extremo sur de Gaza, y los alrededores de Deir al-Balah, en el centro.

La campaña terrestre y aérea de Israel en Gaza se desencadenó cuando militantes dirigidos por Hamás irrumpieron en el sur de Israel el 7 de octubre, matando a unas 1.200 personas y apresando a más de 250 rehenes, según los recuentos israelíes.

La ofensiva israelí en represalia ha matado a casi 37.600 personas, según las autoridades sanitarias palestinas, y ha dejado Gaza en ruinas.

Los residentes dijeron que los tanques israelíes habían avanzado hasta el borde del campo de desplazados de Mawasi, en el noroeste de Ráfah, en feroces combates con combatientes dirigidos por Hamás, parte de una ofensiva hacia el oeste y el norte de Ráfah durante la cual habían volado decenas de casas en los últimos días.

"Los combates con la resistencia han sido intensos. Las fuerzas de ocupación están dominando ahora la zona de Mawasi, lo que ha obligado a las familias de allí a dirigirse a Jan Yunis", dijo un residente, que pidió no ser identificado, en una aplicación de chat.

El ejército israelí dijo que continuaba con "operaciones selectivas basadas en información de inteligencia" en la zona de Ráfah y que había localizado depósitos de armas y pozos de túneles, y matado a pistoleros palestinos.

Las alas armadas de Hamás y del movimiento Yihad Islámica afirmaron que sus combatientes habían atacado a las fuerzas israelíes en Ráfah con cohetes antitanque y bombas de mortero y artefactos explosivos colocados previamente.

En Beit Lahiya, en el norte de la Franja de Gaza, funcionarios sanitarios del hospital Kamal Adwan declararon que dos bebés habían muerto de desnutrición. Con ello, el número de niños que han muerto por desnutrición o deshidratación desde el 7 de octubre asciende al menos a 31, cifra que, según las autoridades sanitarias, probablemente sea inferior a la real.

(Reportaje y redacción de Nidal al-Mughrabi; información adicional de Ari Rabinovitch, Maayan Lubell en Jerusalén y Mahmoud Issa en Gaza; edición de Kevin Liffey, Frances Kerry, Diane Craft y Bill Berkrot, editado en español por Marta Serafinko)