Por David Lawder

WASHINGTON, 11 jun (Reuters) -El Banco Mundial dijo el martes que un comportamiento de la economía estadounidense mejor de lo esperado lo llevó a elevar ligeramente sus perspectivas de crecimiento mundial para este año, pero advirtió que la producción global se mantendrá bajo los niveles anteriores a la pandemia hasta 2026.

En su último informe Perspectivas Económicas Mundiales, la entidad afirma que la economía mundial evitaría una tercera caída consecutiva del crecimiento real del PIB desde el gran salto posterior a la pandemia de 2021, y que en 2024 el crecimiento se estabilizaría en el 2,6%, sin cambios con respecto a 2023.

Esto supone un aumento de 0,2 puntos porcentuales respecto a la previsión de enero del Banco Mundial, en gran medida por la fortaleza de la demanda estadounidense.

"En cierto sentido, vemos la pista para un aterrizaje suave", dijo Ayhan Kose, economista jefe adjunto del BM, a Reuters en una entrevista, señalando que las tasas de interés fuertemente más altas han reducido la inflación sin grandes pérdidas de empleo y otras perturbaciones en Estados Unidos u otras economías importantes.

"Ésa es la buena noticia. Lo que no es una buena noticia es que es posible que estemos atascados en el carril lento", añadió Kose.

El BM prevé un crecimiento mundial del 2,7% tanto en 2025 como en 2026, un nivel muy inferior al promedio mundial del 3,1% de la década anterior al COVID-19.

También pronostica que las tasas de interés en los próximos tres años seguirán siendo el doble de su promedio de 2000-2019, lo que mantendrá un freno al crecimiento y añadirá presión a la deuda de los países de mercados emergentes que se han endeudado en dólares.

Según el informe, los países que representan el 80% de la población mundial y de la producción del PIB registrarán un crecimiento más débil hasta 2026 que antes de la pandemia.

"Las perspectivas para las economías más pobres del mundo son aún más preocupantes. Se enfrentan a niveles de servicio de la deuda muy elevados, posibilidades comerciales limitadas y costosos fenómenos climáticos", afirmó Indermit Gill, economista jefe y vicepresidente senior del BM, quien añadió que esos países seguirán necesitando ayuda internacional para financiar sus necesidades.

El informe contiene un escenario alternativo de tasas de interés "altas durante más tiempo", en el que la inflación persistente en las economías avanzadas mantiene los tipos unos 40 puntos básicos por sobre la previsión de referencia de la entidad crediticia, reduciendo el crecimiento mundial de 2025 al 2,4%.

EEUU ALCISTA

Según el informe, la fuerte demanda y el aumento de la inflación en Estados Unidos han retrasado las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal, y la economía estadounidense está desafiando las predicciones de desaceleración por segundo año consecutivo.

El BM prevé ahora un crecimiento del 2,5% para este año, igualando el ritmo de 2023, lo que supone un fuerte aumento respecto a la previsión de enero del 1,6%.

Kose señaló que la mejora representa alrededor del 80% del crecimiento mundial añadido desde la previsión de enero.

El BM también mejoró la previsión de crecimiento de China para 2024 al 4,8% desde el 4,5% de enero, en gran parte gracias al aumento de las exportaciones, que ha compensado la débil demanda interna.

Sin embargo, pronostica que el crecimiento de China caerá al 4,1% en 2025 debido a la debilidad de la inversión y de la confianza de los consumidores, así como a la desaceleración del sector inmobiliario.

El BM recortó la previsión de crecimiento de Japón para 2024 del 0,9% al 0,7%, debido al débil crecimiento del consumo y la desaceleración de las exportaciones y la estabilización de la demanda turística.

En cuanto a la zona euro, el organismo mantuvo sin cambios su previsión para 2024, en el 0,7%, ante las continuas dificultades del bloque por los elevados costos energéticos y la menor producción industrial.

Además del escenario de tasas más altas durante más tiempo, el BM dijo que los mayores riesgos a la baja para las perspectivas mundiales incluían mayores repercusiones de los conflictos armados en Gaza y Ucrania.

Una guerra de mayor envergadura en Oriente Medio podría causar nuevas perturbaciones en el transporte marítimo y hacer subir los precios del petróleo y la inflación.

Del mismo modo, una mayor incertidumbre sobre la trayectoria de la invasión rusa en Ucrania también podría perturbar los mercados del petróleo y los cereales, al tiempo que ahogaría la inversión en los países vecinos, señaló el banco.

El aumento de las restricciones comerciales impulsado por las rivalidades geopolíticas también podría obstaculizar la recuperación del crecimiento del volumen del comercio mundial, que el año pasado fue apenas perceptible, en torno al 0,1%. El BM prevé un repunte hasta el 2,5% en 2024, frente al 2,3% de las previsiones de enero.

Sin embargo, señaló que el aumento del proteccionismo y las políticas industriales en muchos países podrían aumentar la ineficacia de las cadenas de suministro mundiales y reducir la inversión en los mercados emergentes y los países en desarrollo.

El BM también señaló que una desaceleración más profunda de China, la segunda mayor economía del mundo, obstaculizaría el crecimiento, especialmente en los exportadores de materias primas y las economías intensivas en comercio.

En el lado positivo, el Banco Mundial afirmó que Estados Unidos podría seguir superando las expectativas, impulsando el crecimiento mundial con una menor inflación si persisten la elevada productividad y la oferta de mano de obra debidas a la inmigración.

Una menor inflación mundial, respaldada por el aumento de la productividad, la mejora de las cadenas de suministro y la relajación de los precios de las materias primas, podría inducir a los bancos centrales a recortar las tasas de interés más rápidamente de lo previsto, impulsando el crecimiento del crédito, añadió el banco.

(Reporte de David Lawder; Editado en Español por Manuel Farías)