Las acciones en Wall Street cerraron con alzas marginales el lunes, mientras los inversores evitaron movimientos significativos tras las últimas amenazas arancelarias del presidente de EE. UU., Donald Trump, y se mantuvieron cautelosos ante una semana cargada de datos económicos y el inicio de la temporada de resultados empresariales.
Trump intensificó las tensiones comerciales durante el fin de semana, prometiendo imponer un arancel del 30% a la mayoría de las importaciones procedentes de la Unión Europea y México a partir del 1 de agosto, dejando el reloj en marcha para posibles acuerdos comerciales de última hora.
La Unión Europea extendió su pausa en las medidas de represalia hasta principios de agosto, manteniendo la esperanza de una tregua negociada. La Casa Blanca informó que las conversaciones con la UE, Canadá y México continúan en curso.
A pesar de los titulares, la reacción de los inversores fue contenida, ya que estos se han vuelto insensibles a la avalancha de amenazas arancelarias de Trump y sus frecuentes cambios de rumbo a última hora.
El Promedio Industrial Dow Jones subió 88,14 puntos, o un 0,20%, hasta los 44.459,65. El S&P 500 ganó 8,81 puntos, o un 0,14%, para situarse en 6.268,56, mientras que el Nasdaq Composite avanzó 54,80 puntos, o un 0,27%, hasta los 20.640,33.
El volumen de negociación también fue moderado, con 15.430 millones de acciones cambiando de manos, frente a un promedio de 17.620 millones en los últimos 20 días bursátiles.
Los mercados se han mostrado optimistas en las últimas semanas, a pesar de que Trump ha agitado el fantasma de los aranceles.
El Nasdaq Composite cerró en un máximo histórico, el séptimo desde el 27 de junio. El S&P 500, que terminó una docena de puntos por debajo de su mejor cierre registrado el jueves pasado, ha alcanzado cinco récords en el mismo periodo.
"Si algo está frenando al mercado, es el hecho de que hemos tenido un muy buen desempeño desde abril", señaló Jason Pride, jefe de estrategia e investigación de inversiones en Glenmede.
Destacó que, a pesar de los temores iniciales de que la política arancelaria de Trump perjudicaría a la economía estadounidense, los gravámenes anunciados hasta ahora y la aprobación de su legislación económica insignia la semana pasada se compensarán en gran medida, lo que significa que los inversores empiezan a mostrarse más confiados respecto a las perspectivas de crecimiento económico.
Las señales sobre cómo están impactando las políticas de Trump llegarán esta semana, con una serie de nuevos informes sobre el estado de la economía estadounidense previstos.
La temporada de resultados del segundo trimestre comienza el martes, cuando varios pesos pesados de la banca de Wall Street presentarán sus cuentas.
El martes también está programada la publicación de los últimos datos de precios al consumidor, que se espera muestren un repunte de la inflación en junio, a medida que los vendedores comenzaron a trasladar el coste de los aranceles generalizados.
Los informes de precios al productor e importación del miércoles aportarán nueva información sobre cómo se están configurando las presiones en la cadena de suministro.
Un ámbito donde la retórica arancelaria de Trump sí movió los mercados fue el del petróleo, con el crudo de referencia estadounidense cayendo un 2,2% después de que amenazara con gravar a los compradores de exportaciones rusas, lo que podría tener efectos colaterales en el suministro energético global.
Esto arrastró al índice de energía, que cayó un 1,2%, siendo el sector con peor desempeño entre los 11 que componen el S&P.
No obstante, la mayoría de los sectores cerró en terreno positivo, liderados por el avance del 0,7% de los servicios de comunicación. Este incremento se vio impulsado por las ganancias de Netflix, que presenta resultados el jueves, y Warner Bros. Discovery, cuya última película de Superman tuvo un sólido estreno en taquilla.
Las acciones relacionadas con criptomonedas también subieron, después de que Bitcoin superara los $120.000 por primera vez. Coinbase avanzó un 1,8% y MicroStrategy ganó un 3,8%.
Por otro lado, Waters Corp cayó un 13,8% tras acordar fusionarse con la unidad Biosciences & Diagnostic Solutions de su rival Becton, Dickinson and Company en una operación valorada en 17.500 millones de dólares.


















