Los bajos niveles de agua, consecuencia de la sequía y la ola de calor que han afectado al oeste de Europa, continúan obstaculizando el transporte fluvial a través del río Rin en Alemania, según informaron este miércoles los operadores de materias primas. Las lluvias registradas en los últimos días solo han provocado un aumento moderado en el nivel del agua.

La escasez de agua dificulta la navegación en todo el tramo del río al sur de Duisburgo y Colonia, incluyendo el punto crítico de Kaub. Los barcos, en general, solo pueden navegar cargados aproximadamente a la mitad de su capacidad, aunque los volúmenes permitidos han aumentado ligeramente, señalaron los operadores.

No obstante, la mercancía sigue siendo entregada, aunque ahora se requiere el uso de varios barcos en lugar de uno solo para transportar las cargas, añadieron los operadores.

El bajo caudal obliga a los operadores de embarcaciones a aplicar recargos en las tarifas de flete para compensar que los barcos no navegan completamente cargados, lo que incrementa los costos para los propietarios de las mercancías.

Según los operadores, solo se pronostican lluvias moderadas en los próximos días en las zonas de captación del río, por lo que no se espera una mejora significativa.

El Rin es una ruta de navegación clave para el transporte de materias primas como cereales, minerales, minerales de hierro, carbón y productos petrolíferos, incluyendo el gasóleo de calefacción.

Las empresas alemanas ya enfrentaron cuellos de botella en el suministro y problemas de producción durante el verano de 2022, después de que una sequía y una ola de calor provocaran niveles de agua inusualmente bajos en el Rin.
(Reportaje de Michael Hogan; Edición de Jan Harvey)