Las importaciones de nafta de China alcanzarán niveles históricos este año, impulsadas por la puesta en marcha de nuevas plantas y la cautela en la compra de propano y etano estadounidenses, lo que fortalecerá la demanda y respaldará los márgenes de los refinadores para esta materia prima petroquímica, según analistas y operadores.
Operadores de plantas de craqueo en el mayor productor petroquímico del mundo, que en los últimos años habían optado por el propano y etano estadounidenses más baratos, están volviendo a demandar nafta tras verse afectados por la guerra comercial entre EE. UU. y China, que interrumpió sus suministros norteamericanos, indicaron las fuentes.
La necesidad de diversificar las fuentes de suministro y de cubrir la demanda de nuevas plantas llevará las importaciones de nafta a un máximo histórico de entre 16 y 17 millones de toneladas métricas (144 a 153 millones de barriles) este año, según las consultoras Rystad Energy y FGE. JLC prevé que las importaciones en 2025 rondarán los 15 millones de toneladas.
China importó alrededor de 12 millones de toneladas en 2024, según datos oficiales.
"Con los problemas en las importaciones de etano y propano, ha surgido un factor de confianza al tratarse de cargamentos estadounidenses", explicó Pankaj Srivastava, vicepresidente senior de mercados de materias primas en Rystad Energy.
"La nafta, en cambio, es independiente de estas preocupaciones porque los proveedores son diversos", añadió.
Está previsto que entren en funcionamiento en China hasta finales de 2025 unas capacidades de producción de etileno de 4 millones de toneladas anuales, lo que impulsará la demanda de importación, y esta cifra aumentará hasta unos 6 millones de toneladas anuales para el primer semestre de 2026, agregó Srivastava.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) indicó en su informe de julio que se espera que la demanda de nafta en China aumente alrededor de un 6% en 2025 y un 8,6% en 2026, superando ampliamente el crecimiento combinado de propano y etano, previsto en apenas un 2,3% en 2025 y un 1,3% en 2026.
Tras la interrupción del suministro estadounidense, China emitió en junio un segundo lote de cuotas de importación de nafta para 2025 por un total cercano a 24 millones de toneladas, casi el doble de las asignaciones del año pasado.
China importó casi 6 millones de toneladas de nafta entre enero y mayo, un 22,81% más interanual y el nivel más alto desde 2015, según datos gubernamentales, siendo Rusia, Emiratos Árabes Unidos y Corea del Sur los principales proveedores.
Esto se compara con un aumento interanual del 6% en las importaciones de propano, hasta 12,3 millones de toneladas en los primeros cinco meses, mientras que las importaciones de etano se mantuvieron estables en 2,3 millones de toneladas en el mismo periodo, según los datos oficiales.
Las importaciones chinas de gas licuado de petróleo (GLP), que incluyen propano, probablemente se mantendrán bajas en el tercer trimestre ante la cautela en la compra de cargamentos estadounidenses, señaló Energy Aspects en una nota del 4 de julio.
El sólido apetito por la nafta se espera que siga apoyando los márgenes de los refinadores asiáticos, según los analistas. Los márgenes de la nafta han subido alrededor de un 4% este mes, situándose en 73,30 dólares sobre el crudo Brent, ante las expectativas de una fuerte demanda de materia prima desde China.
"El mayor tirón de China brindará soporte a los márgenes ('cracks') de la nafta desde mediados del tercer trimestre hasta el cuarto trimestre", concluyó Srivastava, de Rystad.

















