El presidente Donald Trump anunció que impondrá un arancel del 50% sobre el cobre este martes, con el objetivo de impulsar la producción estadounidense de un metal crucial para vehículos eléctricos, equipamiento militar, la red eléctrica y numerosos bienes de consumo.
Tras el anuncio de Trump, los futuros del cobre en Comex en EE.UU. subieron más de un 12%, alcanzando un máximo histórico. La medida sorprendió a la industria tanto por su anticipación como por la magnitud del arancel.
En una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Trump indicó a los periodistas que planeaba hacer el anuncio oficial del arancel al cobre más tarde ese mismo día, aunque no precisó cuándo entraría en vigor la medida.
"Creo que el arancel al cobre lo vamos a establecer en el 50%", declaró Trump.
Luego de las declaraciones del presidente, el secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, señaló en una entrevista con CNBC que los aranceles podrían implementarse para finales de julio o el 1 de agosto. Agregó que Trump publicaría los detalles en su cuenta de Truth Social en algún momento del martes.
Hasta la noche del miércoles, Trump aún no había anunciado formalmente los aranceles, y varios países, empresas mineras y asociaciones comerciales manifestaron que esperaban detalles concretos.
Analistas de RBC Capital Markets señalaron que, de aplicarse el arancel, esperan volatilidad a corto plazo en los precios del cobre y en las acciones de las empresas del sector.
En febrero, la administración estadounidense inició una investigación conocida como Sección 232 sobre las importaciones de cobre. Aunque el plazo para concluir el análisis era noviembre, Lutnick afirmó que la revisión ya había finalizado.
"La idea es traer el cobre a casa, traer la producción de cobre a casa, recuperar la capacidad de fabricar cobre, que es clave para el sector industrial, de vuelta a Estados Unidos", explicó Lutnick.
La Asociación Nacional de Minería declinó hacer comentarios, indicando que prefería esperar a la publicación de los detalles. La Asociación Estadounidense de Minerales Críticos tampoco respondió de inmediato a las solicitudes de comentario.
El cobre se utiliza en la construcción, el transporte, la electrónica y muchas otras industrias. EE.UU. importa aproximadamente la mitad del cobre que consume cada año y solo cuenta con tres fundiciones de cobre.
En los últimos años, varios grandes proyectos mineros en Estados Unidos han enfrentado fuerte oposición, incluyendo el proyecto Resolution Copper de Rio Tinto y BHP en Arizona, y el proyecto Pebble Mine de Northern Dynasty Minerals en Alaska.
Las acciones de Freeport-McMoRan, el mayor productor de cobre del mundo con sede en Phoenix, llegaron a subir más de un 5% durante la jornada del martes. La compañía, que produjo 1.260 millones de libras (571.530 toneladas métricas) de cobre en EE.UU. el año pasado, no respondió de inmediato a las solicitudes de comentario.
Freeport, que se beneficiaría de los aranceles estadounidenses pero teme que las tarifas perjudiquen la economía global, ha recomendado a Trump centrarse en aumentar la producción nacional de cobre.
Los países que se verían más afectados por un nuevo arancel estadounidense al cobre serían Chile, Canadá y México, que fueron los principales proveedores de cobre refinado, aleaciones y productos de cobre a EE.UU. en 2024, según datos de la Oficina del Censo estadounidense.
Chile, Canadá y Perú --tres de los mayores proveedores de cobre a EE.UU.-- han comunicado a la administración que sus exportaciones no representan una amenaza para los intereses estadounidenses y que no deberían enfrentar aranceles. Los tres países mantienen acuerdos de libre comercio con EE.UU.
Los ministerios de Economía de México y Finanzas de Canadá no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentario, mientras que la Cancillería chilena afirmó no haber recibido ninguna comunicación formal sobre los aranceles.
El Ministerio de Minería de Chile declinó hacer comentarios. Máximo Pacheco, presidente de Codelco --la mayor minera de cobre chilena--, declaró a Reuters que la empresa quería saber qué productos de cobre estarían incluidos y si el arancel afectaría a todos los países.
Pierre Gratton, presidente de la Asociación Minera de Canadá, dijo que el arancel es preocupante para fundiciones como la planta Horne de Glencore en Quebec. Gratton añadió que esperaba el informe 232 de las autoridades estadounidenses.
Un arancel del 50% a las importaciones de cobre afectaría a las empresas estadounidenses que utilizan el metal, ya que el país está a años de poder cubrir toda su demanda, explicó Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas en Saxo Bank.
"Estados Unidos ha importado el equivalente a un año de demanda en los últimos seis meses, así que los niveles de almacenamiento local son amplios", indicó Hansen. "Veo una corrección en los precios del cobre tras el salto inicial".


















