DUBÁI, 2 dic (Reuters) - La vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, trató de reivindicar el sábado el liderazgo de Washington en la lucha contra el cambio climático en un discurso pronunciado en la cumbre COP28, en el que enumeró una serie de iniciativas para reducir las emisiones y aprovechar las energías renovables en el mayor productor mundial de petróleo y gas.

El discurso se produjo en el segundo día de intervenciones consecutivas de los líderes mundiales en la conferencia de Dubái, donde cerca de 200 naciones están elaborando un enfoque internacional para hacer frente al calentamiento global y debatiendo si los combustibles fósiles deben seguir desempeñando un papel en la futura economía energética.

"Hace dos años, el presidente Joe Biden subió al escenario de la COP26 e hizo una declaración de ambición: Estados Unidos volverá a ser un líder mundial en la lucha contra la crisis climática", afirmó Harris. "Desde entonces, Estados Unidos ha convertido la ambición en acción".

Enumeró más de 400.000 millones de dólares en subvenciones proporcionadas por la Ley de Reducción de la Inflación de 2022, la ley climática firmada por Biden, que generó una avalancha de inversiones en energías limpias. También anunció una nueva promesa de 3.000 millones de dólares al Fondo Verde para el Clima, que ayuda a los países en desarrollo a combatir el calentamiento global.

Al margen de la conferencia, Estados Unidos también dio a conocer nuevas medidas para frenar las emisiones de metano, un potente gas de efecto invernadero, procedentes de las explotaciones de petróleo y gas.

"Hoy estamos demostrando con hechos que el mundo puede y debe hacer frente a esta crisis", declaró Harris.

Estados Unidos, segundo emisor mundial de gases de efecto invernadero por detrás de China, ha experimentado en los últimos años un aumento de la inversión en proyectos de energías limpias, desde parques solares a turbinas eólicas y fábricas de baterías para vehículos eléctricos.

No obstante, también se ha convertido en el mayor productor mundial de petróleo y gas -la principal fuente de emisiones climáticas- tras un auge tecnológico de la perforación en la extensa Cuenca Pérmica de Texas y Nuevo México.

Esta extraña coincidencia pone de relieve una de las cuestiones más controvertidas de la COP28: ¿Puede la respuesta mundial al cambio climático implicar el uso continuado de combustibles fósiles?

Entre las decisiones que deberán tomar los países está la de acordar, por primera vez, la eliminación gradual de los combustibles fósiles y su sustitución por fuentes de energía renovables.

El anfitrión de la COP28, Emiratos Árabes Unidos, miembro de la OPEP, espera vender una visión de un futuro con bajas emisiones de carbono que incluya, y no evite, los combustibles fósiles, principalmente mediante el uso de tecnologías que puedan capturar el dióxido de carbono para mantenerlo fuera de la atmósfera, o haciendo que las operaciones de petróleo y gas sean más limpias.

PROMESAS DE DESCARBONIZACIÓN

EAU anunció el sábado el compromiso de 50 empresas energéticas, que representan alrededor del 40% de la producción mundial de petróleo, de reducir casi a cero las emisiones de metano de sus operaciones para 2030, y eliminar todas las emisiones de efecto invernadero de sus operaciones para 2050.

La petrolera estadounidense Exxon Mobil y la saudí Aramco fueron algunas de las que se sumaron a la iniciativa, aunque ambas ya habían establecido estos objetivos al formar parte de la Iniciativa Climática de Petróleo y Gas.

Los defensores del clima se mostraron escépticos.

"Los compromisos de emisiones netas cero que no están respaldados por planes y no están anclados en la normativa gubernamental no merecen ser celebrados. Tenemos que pasar de las promesas a la regulación", afirmó Catherine Abreu, fundadora de la organización sin ánimo de lucro Destination Zero.

"Hemos visto una larga historia de compañías petroleras que hacen promesas climáticas que no se traducen en medidas reales", agregó.

John Podesta, uno de los principales asesores energéticos de Biden, dijo a Reuters el sábado que la producción récord de Estados Unidos está ayudando a mantener estables los precios al consumidor tras la invasión rusa de Ucrania.

Añadió que Estados Unidos trató de reducir las perforaciones en tierras y aguas públicas, pero fue rechazado por los tribunales, por lo que la política estadounidense se centra ahora principalmente en limitar la demanda de petróleo.

"Estamos en un contexto en el que tenemos que reducir la producción de combustibles fósiles y (...) tenemos que seguir una senda de menor consumo. Nuestras políticas están encaminadas a ello", señaló.

La conferencia también incluyó una serie de acuerdos internacionales para hacer que los sistemas energéticos sean más respetuosos con el clima en todo el mundo, por ejemplo impulsando las fuentes renovables y la energía nuclear, y frenando la financiación del carbón.

Por otra parte, Estados Unidos formó parte de un grupo de 56 países que se comprometieron a tomar medidas para acelerar la descarbonización de aquí a 2030 en sectores como la energía, el transporte por carretera, el acero, el hidrógeno y la agricultura.

(Editado en español por Carlos Serrano)