Bending Spoons ha completado una trayectoria notable. Fundada en Dinamarca hace trece años por cuatro estudiantes —tres de ellos italianos—, la firma estuvo al borde de la quiebra tras un primer proyecto empresarial fallido.

Bending Spoons —un nombre curioso inspirado en la película Matrix, en referencia a la capacidad de los protagonistas para distorsionar la realidad con la fuerza de la voluntad— se ha especializado desde entonces en adquirir activos de internet en declive para recuperar su valor.

Tras una serie de operaciones menores, la compra de Evernote en 2023 dio el pistoletazo de salida a una secuencia de adquisiciones mucho más ambiciosas, financiadas mediante deuda. En 2025, Bending Spoons llevó a cabo una importante refinanciación de 4.600 millones USD.

Los defensores de este modelo de negocio destacan que la empresa multiplicó por diez su cifra de negocios en cuatro años y que actualmente presenta un beneficio de explotación antes de amortizaciones (o EBITDA) de 800 millones USD.

Otros, sin embargo, denuncian que la deuda neta se ha multiplicado por 36 veces en cuatro años y señalan métodos operativos cuestionables, así como una transparencia financiera dudosa, especialmente por la calculada ambigüedad que rodea a la rentabilidad de cada segmento.

Los analistas de la historia financiera verán en este regreso al parqué de AOL, aunque de forma indirecta, un paralelismo sorprendente con el estallido de la burbuja de las "punto com" a principios de siglo: su punto álgido fue, precisamente, la fatídica fusión entre AOL y Time Warner.

Existe, no obstante, una diferencia significativa entre Bending Spoons y otras compañías similares que suelen proliferar en la cúspide de las grandes euforias financieras: por el momento, y siempre que su contabilidad sea fiel a la realidad, la empresa fundada en 2013 es espectacularmente rentable.