Las aerolíneas y los operadores de cruceros registran hoy una fuerte demanda. United, Delta, American, Norwegian Cruise Line y Carnival se benefician de un cálculo básico: un combustible más barato es una excelente noticia cuando representa uno de sus mayores costes operativos. Por el contrario, gigantes energéticos como Exxon Mobil y Chevron cotizan a la baja. La paz puede ser positiva para la humanidad, pero no siempre lo es para los márgenes de las petroleras.

No obstante, los inversores no deberían confundir el marco de un alto el fuego con una paz definitiva. Con el acuerdo no parece que vaya a resolverse el programa nuclear de Irán ni el conflicto regional más amplio que implica a Israel y Líbano. Se espera que la firma formal tenga lugar este viernes en Suiza, mientras que la reapertura de Ormuz dependerá de las labores de desminado.

También entra en juego el factor Trump. El presidente ya ha anunciado en repetidas ocasiones el fin inminente de la guerra con Irán. Sin embargo, en esta ocasión ambas partes han emitido comunicados y el engranaje del acuerdo parece estar en marcha. Trump también dejó clara su frustración por el ataque de Israel en el Líbano, que retrasó el anuncio oficial.

Para la sesión de hoy, el efecto es directo. Los índices estadounidenses apuntan a una apertura al alza, con el sector tecnológico, el de viajes y otras áreas sensibles al ciclo económico bajo el foco. El índice de volatilidad CBOE ha retrocedido hasta los 16,8 puntos tras el fuerte repunte de la semana pasada.

La gran prueba de la semana llegará el miércoles, cuando la Reserva Federal anuncie su primera decisión de política monetaria bajo la presidencia de Kevin Warsh. El mercado no espera cambios en los tipos de interés, por lo que la cuestión clave será el mensaje de la institución sobre la inflación y si el abaratamiento del petróleo suaviza su discurso.

Los operadores ya han tomado posiciones. Las expectativas de otra subida de tipos antes de que termine el año se han reducido, aunque no han desaparecido. La Reserva Federal recibirá con agrado la caída del crudo, pero no basará su política en un solo fin de semana de diplomacia.

Otro tema recurrente en la jornada es el retorno del apetito por el riesgo en el sector tecnológico. SpaceX sigue siendo la estrella del momento tras su exitosa salida a bolsa, que valoró a la compañía por encima de los 2 billones USD. La acción se disparó en su debut y volvió a subir en las operaciones previas a la apertura. El entusiasmo en torno a la empresa de Elon Musk también está impulsando al conjunto del sector tecnológico. Los valores de semiconductores suben: Micron se ha visto impulsada por la mejora de los precios objetivo de los analistas, mientras que Nvidia, Intel y Marvell también registran avances.

La inteligencia artificial (IA) ya no es solo una historia de mercado, sino que se está convirtiendo en un asunto de seguridad nacional. Durante el fin de semana, la administración estadounidense ordenó a Anthropic bloquear el acceso extranjero a sus modelos más recientes, Claude Fable 5 y Mythos 5. La empresa acató la orden a regañadientes y pidió disculpas a sus usuarios. Este movimiento marca un punto de inflexión: los modelos de IA de vanguardia se tratan cada vez menos como productos de consumo y más como infraestructuras estratégicas.

Esto tiene repercusiones en la bolsa. Se espera que Anthropic y OpenAI soliciten su salida a bolsa próximamente, y sus valoraciones dependen en gran medida de su capacidad de escala. Restringir el acceso internacional puede tener sentido desde el punto de vista de la seguridad, pero complica las perspectivas de crecimiento, y a los inversores les gustan los mercados globales.

Durante la semana también se celebra la reunión del G7 en Evian, Francia, donde la diplomacia, el comercio y la tecnología estarán sobre la mesa. Está previsto que Trump cene con Emmanuel Macron en el Palacio de Versalles el miércoles, a pesar de que Washington amenaza a Francia con aranceles del 100% sobre el vino si París no elimina su tasa sobre los servicios digitales. 

El alivio geopolítico impulsa al IBEX 35 y hunde al petróleo

Los mercados celebran el acuerdo de paz preliminar entre Estados Unidos e Irán con una sesión de alivio generalizado. El IBEX 35 ha llegado a marcar un nuevo máximo histórico, puntualmente por encima de los 19.000 puntos, aunque después ha moderado el avance. El selectivo sube el 1%, la mitad de lo que llegó a ganar a primera hora. El movimiento responde más a la confirmación de un escenario que el mercado ya descontaba desde hace al menos una semana que a una sorpresa positiva.

La prudencia, en todo caso, sigue presente. Los precedentes invitan a evitar la euforia, y por eso la reacción queda lejos de las grandes sesiones históricas. En paralelo, el petróleo Brent y el gas natural retroceden casi un 5%. El barril se sitúa en 83 dólares, en niveles similares a los posteriores a los primeros bombardeos, aunque todavía por encima de los 70 dólares en los que cotizaba antes de los ataques. Los futuros de Wall Street, por su parte, apuntan a subidas superiores al 1%.

En Europa, el alivio geopolítico favorece sobre todo a los valores vinculados a los viajes y a la banca, mientras las petroleras encajan los mayores descensos. En el mercado español, IAG reduce su subida desde el 4% inicial al 3,13%, mientras Amadeus avanza un 3,26%. Los bancos registran alzas de entre el 3,5% y el 1,5%. En el lado opuesto, Repsol sufre la mayor corrección, con una caída del 4,67%, tras haber llegado a dejarse cerca del 5% en la apertura.

Las subidas también han sido destacadas en Asia. El Nikkei cerró con un avance del 5,4% y el KOSPI surcoreano sube un 5,2%, cerca de su récord. Ambos mercados se vieron apoyados, además, por el sólido cierre del viernes en Wall Street, donde SpaceX firmó notables ganancias en su debut bursátil.