El Nasdaq 100 vivió su peor jornada desde el choque arancelario de abril de 2025, con una caída del 4,77%, siendo los fabricantes de chips los más castigados. Micron, SanDisk, Intel y otros sufrieron fuertes retrocesos. Nvidia, símbolo central del comercio de IA, perdió más del 6%. En todo el sector de chips que cotiza en Estados Unidos, se evaporaron aproximadamente 1 billón USD en valor de mercado.
Sin embargo, el lunes no se perfila como una simple continuación del episodio de pánico. Nvidia, Broadcom y Micron rebotan en las operaciones previas a la apertura. Marvell Technology sube con fuerza tras el anuncio de su incorporación al S&P 500, como Flex. Aun así, la sesión del viernes evidenció que los inversores se están volviendo más exigentes con la IA. ¿Cuánto gasto es demasiado? ¿Cuándo se transformará en ingresos? ¿Qué empresas están construyendo negocios duraderos y cuáles simplemente compran equipos caros porque todos los demás lo hacen? Los decepcionantes resultados de Broadcom la semana pasada exacerbaron esas dudas legítimas.
UBS sostiene que el mercado no debería perder la confianza en las perspectivas generales de la IA. El banco argumenta que los fundamentos empresariales siguen siendo sólidos y que es probable que el gasto en IA se mantenga elevado a medida que las empresas continúan adoptando la tecnología. Citigroup ha ido más allá, elevando su objetivo para el S&P 500 a finales de 2026 por encima de los 8.000 puntos, citando beneficios resilientes y un crecimiento liderado por la IA.
Ese optimismo puede estar justificado, pero también se enfrenta a un entorno macroeconómico mucho menos favorable. El problema más inmediato es el petróleo. La reanudación de los combates entre Israel e Irán había impulsado los precios del crudo al alza, si bien después de que Irán anunciase el cese de los ataques a Israel, el barril de Brent cotiza algo por encima de los 93 USD y el de WTI de los 91 USD. Las acciones de las aerolíneas, como Delta, United y Southwest, podrían encontrar cierto alivio en ese anuncio de la República Islámica.
El informe de empleo del viernes, más sólido de lo esperado, ya obligó a los inversores a replantearse la trayectoria de los tipos de interés. Hace un mes, los operadores veían pocas probabilidades de que la Reserva Federal subiera los tipos este año. Ahora, los mercados descuentan una probabilidad mucho mayor de al menos una subida antes de que termine el año. Algunas métricas sitúan la posibilidad de un movimiento en diciembre en torno al 42%, mientras que otras sugieren que las probabilidades de al menos una subida este año se acercan al 69%.
Goldman Sachs espera ahora que la Fed mantenga los tipos estables hasta finales de año y retrase los recortes hasta 2027. La Fed se reúne el 16 y 17 de junio y, aunque se espera que mantenga su política, podría mostrarse más dura. Trump ya está presionando al presidente de la Fed, Kevin Warsh, para que baje los tipos, afirmando que no hay razón para subirlos. El informe de precios al consumo del miércoles cobrará, por tanto, una gran importancia. Los inversores estarán atentos para ver si el encarecimiento de la energía empieza a trasladarse a la inflación general. Si es así, el margen de la Fed para ser paciente se reduce. Si no, el mercado podría volver a respirar.
En otras noticias, se espera que el Banco Central Europeo suba los tipos el jueves, pero la decisión llega acompañada de un debate incómodo. A algunos responsables de política monetaria les preocupa que la inflación aún requiera una respuesta firme. Otros temen repetir el error del BCE de 2011, cuando endureció la política en un momento de debilidad.
La conferencia de desarrolladores de Apple comienza hoy, y los inversores observarán de cerca cualquier indicio de que la empresa pueda hacer que su apuesta por la IA resulte tanto práctica como rentable. A finales de esta semana, se espera que SpaceX comience a cotizar en el Nasdaq en lo que podría ser la mayor OPV de la historia. La expectación será enorme, al igual que la tentación de tratar el repunte del primer día como prueba de un valor duradero. Los inversores deben recordar que las OPV suelen brillar al principio y decepcionar después.
IBEX 35: el mercado vuelve a mirar a los 20.000 puntos
El IBEX 35 ha logrado mitigar en parte el retroceso iniciado esta mañana y a estas horas baja apenas un 0,09% después de las palabras de Donald Trump. El presidente estadounidense ha asegurado que las negociaciones en Oriente Próximo continúan pese a las recientes tensiones, que al inicio de la sesión habían sembrado dudas entre los inversores. Aun así, el Euro Stoxx pierde un 0,17% y el DAX alemán un 0,43%.
Trump sostiene que las conversaciones de paz siguen su curso, un mensaje que ha contribuido a rebajar la tensión en la zona cuando se cumplen 101 días de guerra y tras los últimos ataques protagonizados por Irán e Israel. Como consecuencia, el precio del petróleo, que había llegado a dispararse, se ha relajado.
Hace apenas un año, hablar de un IBEX 35 en 20.000 puntos parecía una exageración. Ahora, el debate ya no gira en torno a si ese nivel es alcanzable, sino en torno a qué factores podrían impedir que llegue a convertirse en realidad.
El selectivo español cerró la semana pasada en 18.344 puntos, con una revalorización cercana al 7% desde comienzos de año y a solo un 1% de sus máximos históricos. La cota de los 20.000 puntos ya no parece ciencia ficción bursátil, pero entre el nivel actual y ese objetivo hay algo más que 1.600 puntos: una reunión del BCE, una nueva temporada de resultados, un escenario geopolítico cambiante y varios pesos pesados que deberán seguir sosteniendo al mercado.























