Air Liquide ha recopilado elementos para facilitar la modelización financiera de sus resultados para el ejercicio 2025. El especialista en gases industriales, médicos y tecnológicos recordó que en el tercer trimestre el impacto de los efectos cambiarios fue de -4,2% sobre su cifra de negocios y que para el cuarto trimestre debería situarse cerca de -6%, es decir, aproximadamente -3,5% en el conjunto del año.
El gigante francés recordó que sus ventas aumentaron un 2,7% en el tercer trimestre en el segmento Industrial de Mercado y un 4,9% en la actividad de Salud. Por el contrario, en el mismo periodo, retrocedieron un 0,2% en la división de Gran Industria y un 0,9% en la de Electrónica.
El grupo destacó especialmente que se muestra "confiado en su capacidad para aumentar aún más su margen operativo y lograr un crecimiento de su beneficio neto recurrente, a tipos de cambio constantes en el ejercicio 2025".
Los resultados anuales se publicarán el próximo 20 de febrero.
Air Liquide figura entre los líderes mundiales de la producción de gases industriales y médicos. La cifra de negocio por familia de productos y servicios se distribuye de la siguiente manera:
- gases industriales y médicos (96,8%): oxígeno, nitrógeno, hidrógeno, gas de síntesis. Además, el grupo suministra equipos y servicios de control de sistemas de fluidos, gestión de gases y líquidos químicos, servicios de tratamientos a domicilio e higiene hospitalaria y equipamientos de quirófanos. La cifra de negocio por mercado se distribuye entre industria (73,8%), salud (16,8%) y electrónica (9,4%);
- otros (3,2%): ingeniería y construcción de fábricas de producción de gas y fabricación de productos de tecnología avanzada.
La distribución geográfica de la cifra de negocio es la siguiente: Francia (12,1%), Europa-Oriente Medio-África (29,3%), Estados Unidos (33,4%), América (5,7%) y Asia-Pacífico (19,5%).
La calificación ESG MSCI evalúa la rentabilidad medioambiental, social y de gobernanza de una empresa según la metodología de MSCI. Posiciona a la empresa en relación con sus homólogas del sector en una escala que va de CCC (muy baja) a AAA (excelente). Los inversores utilizan esta calificación para integrar criterios extrafinancieros en sus decisiones.