Un nuevo enfrentamiento entre Washington y Teherán, tras la campaña de bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán el año pasado dirigida a su programa nuclear, aumentaría la inestabilidad en Oriente Medio, una región ya golpeada por los dos años de guerra en Gaza.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó el martes a los iraníes a seguir protestando y prometió que la ayuda está en camino.
Sin embargo, las autoridades iraníes han acusado a Estados Unidos e Israel de alimentar la violencia en el país y han culpado de las muertes a "operativos terroristas" que reciben orientación extranjera para incitar a la violencia.
HRANA afirmó que hasta el momento ha verificado la muerte de 2.403 manifestantes, 147 personas vinculadas al gobierno, 12 menores de 18 años y nueve civiles no manifestantes.
Un funcionario iraní declaró el martes que alrededor de 2.000 personas habían muerto, la primera vez que las autoridades dan un balance general de víctimas tras más de dos semanas de disturbios a nivel nacional.
'AYUDA EN CAMINO'
Consultado sobre qué significaba "la ayuda está en camino", Trump dijo a los periodistas que tendrían que averiguarlo. Trump ha declarado que la acción militar es una de las opciones que está considerando para castigar a Irán por la represión.
Trump ya había anunciado aranceles de importación del 25% a productos de cualquier país que haga negocios con Irán, un importante exportador de petróleo. China, que compra gran parte de las exportaciones petroleras de Irán, criticó rápidamente la medida.
En una llamada telefónica el sábado, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio discutieron la posibilidad de una intervención estadounidense en Irán, según una fuente israelí presente en la conversación.
Irán prometió represalias ante cualquier ataque, apuntando a Israel y a bases y barcos estadounidenses.
La agitación, provocada por la grave situación económica, ha supuesto el mayor desafío interno para los gobernantes de Irán en al menos tres años y llega en un momento de creciente presión internacional sobre Irán por sus programas nuclear y de misiles balísticos.
Trump afirmó que canceló todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesen las "muertes sin sentido" de manifestantes y más tarde instó a los iraníes a "guardar el nombre de los asesinos y abusadores... porque pagarán un precio muy alto".
ESFUERZOS DIPLOMÁTICOS DE IRÁN
Las autoridades iraníes han intensificado los contactos diplomáticos en la región en los últimos días, manteniendo conversaciones con funcionarios de Qatar, Turquía e Irak.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, habló con su homólogo de los Emiratos Árabes Unidos, informó el miércoles el Ministerio de Exteriores iraní. El país del Golfo Árabe es uno de los principales socios comerciales de Irán, pero también un estrecho aliado tanto de Estados Unidos como de Israel.
Araqchi dijo a Sheikh Abdullah bin Zayed al-Nahyan que "la calma ha prevalecido (en Irán) gracias a la vigilancia del pueblo y de las fuerzas del orden" y que los iraníes están decididos a defender su soberanía nacional y seguridad frente a cualquier injerencia extranjera, según el Ministerio de Exteriores iraní.
Araqchi habló el martes con el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, y le instó a condenar la "intervención extranjera en los asuntos internos" de Irán.
Francia había convocado al embajador iraní por la "represión insoportable e inhumana" de las autoridades iraníes para sofocar las protestas en todo el país.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre debido a la caída del valor de la moneda rial iraní y se han convertido en manifestaciones más amplias y en llamamientos para la caída del establecimiento clerical.
Hasta ahora no hay signos de fractura en la élite de seguridad que pudieran provocar la caída del sistema clerical en el poder desde la Revolución Islámica de 1979.
Las autoridades iraníes han adoptado un enfoque dual, reprimiendo pero también calificando de legítimas las protestas por problemas económicos.
El jefe de justicia de Irán, Gholamhossein Mohseni Ejei, dijo el miércoles, durante una visita a una de las prisiones de Teherán donde se encuentran detenidos manifestantes, que la rapidez en el castigo de quienes "decapitaron o quemaron personas" era fundamental para garantizar que tales hechos no se repitieran.

















