Entre 2020 y 2024, la facturación pasó de 6.800 a 9.900 millones USD. El grupo se benefició del dinamismo de sus dos grandes negocios: la cirugía oftálmica (implantes, instrumentos y consumibles) y productos para el cuidado de la vista, centrados en las lentes de contacto.
Alcon es una empresa muy internacionalizada, si bien su fuerte dependencia del mercado estadounidense (que representa casi la mitad de sus ingresos) la hace vulnerable a los aranceles impuestos por la Administración de Trump. Bajo esta presión, el grupo ha tenido que rebajar dos veces sus previsiones para el año y, como era de esperar, el mercado ha castigado a la acción, que ha perdido más del 30% desde abril.
La publicación de los resultados del tercer trimestre cambia las cosas. Los inversores esperaban lo peor y, al final, la facturación ha aumentado un 6% en un año, hasta alcanzar los 2.600 millones USD. La división de cirugía, pilar histórico de la empresa, registra un crecimiento del 5% gracias al éxito del sistema Unity VCS para la cirugía de cataratas y al aumento de las ventas de consumibles. La rama Vision Care (lentes) avanza un 7%. En definitiva, todas las actividades progresan de forma equilibrada.
Otro punto a favor es la generación de efectivo, que, con 1.200 millones USD de flujo de efectivo libre en los nueve primeros meses del año, sigue siendo intensa. Alcon prevé repartir 550 millones USD entre sus accionistas mediante dividendos y recompras de acciones. Por lo tanto, la situación financiera sigue siendo sólida y la deuda está bien controlada.
El repunte de la acción refleja sobre todo un alivio ante las perspectivas para finales de año. El impacto de los aranceles, estimado en 100 millones USD, podría compensarse con los efectos del tipo de cambio y los ajustes operativos. El año que viene debería sacar partido del lanzamiento de nuevas innovaciones.
El sector de la salud visual mantiene su carácter defensivo, ya que la demanda es recurrente y poco cíclica. El entorno tarifario seguirá siendo restrictivo, pero Alcon presenta ahora unas previsiones más realistas que a principios de año. Su condición de líder mundial y su disciplina financiera permiten anticipar un año 2026 mejor que este.





















