Alemania está retomando sus esfuerzos para adquirir misiles de crucero Tomahawk de Estados Unidos, según informó el domingo el Financial Times, citando fuentes conocedoras de la estrategia de Berlín.

Berlín espera persuadir a la administración Trump para que autorice la venta de los Tomahawk junto con sus sistemas de lanzamiento terrestre Typhon, detalló el diario.

La Casa Blanca, el Departamento de Defensa de EE. UU. y el Ministerio de Defensa de Alemania no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios de Reuters.

El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, planea un viaje a Washington, según el informe, en un intento por reactivar la propuesta de Berlín para la compra de sistemas de largo alcance, presentada inicialmente en julio del año pasado. Estados Unidos aún no ha dado una respuesta.

No obstante, la visita depende de si Pistorius logra concretar una reunión con Pete Hegseth, su homólogo estadounidense, indicaron fuentes anónimas al FT.

El misil de ataque terrestre Tomahawk es un proyectil de crucero de largo alcance que suele lanzarse desde el mar para atacar objetivos en misiones de ataque en profundidad.

En febrero, el Pentágono declaró haber firmado un contrato de siete años con Raytheon para incrementar la producción de Tomahawks, dado que sus arsenales se han visto mermados por el conflicto con Irán.