AMD es una empresa estadounidense del sector de los semiconductores especializada en computación de alto rendimiento, tecnologías de gráficos y aceleradores de inteligencia artificial para centros de datos, ordenadores personales y dispositivos de videojuegos. Fundada en 1969 y con sede en Santa Clara (California), tiene presencia internacional y destaca por sus innovaciones en procesadores (EPYC, Ryzen), tarjetas gráficas Radeon y soluciones de inteligencia artificial Instinct.
La empresa, junto con Cisco y Humain, ha anunciado una alianza para desarrollar hasta 1 gigavatio de infraestructuras de inteligencia artificial en Arabia Saudí hasta 2030, un impulso adicional a la estrategia del país para convertirse en un actor global en este ámbito. El proyecto se iniciará con una instalación inicial de 100 megavatios en 2026, equipada con procesadores gráficos de la serie Instinct MI450 y alimentada con energías renovables. Como socio tecnológico exclusivo, AMD abrirá un centro de excelencia en Arabia Saudí para impulsar la innovación local y acelerar el desarrollo del ecosistema de inteligencia artificial.
Crecimiento sostenido
Entre los ejercicios 2021 y 2024, AMD mantuvo una evolución estable, con una tasa media anual de crecimiento de los ingresos del 16,2%, hasta 25.800 millones USD en 2024, impulsada por el fuerte avance de su división de centros de datos y, en particular, por el aumento de los envíos de procesadores gráficos Instinct. No obstante, el resultado de explotación retrocedió a una tasa media anual del 17,0%, hasta 2.100 millones USD, y el margen se redujo del 22,2% al 8,1%.
En ese mismo período, el flujo de efectivo libre avanzó de 3.100 millones a 3.600 millones USD, y la posición de tesorería pasó de 2.500 millones USD a 3.800 millones USD. Además, su ratio de endeudamiento mejoró del 9,8% al 4,0%.
Los ingresos de su competidor estadounidense Micron Technology avanzaron a una tasa del 6,7%, hasta 37.800 millones USD entre los ejercicios 2022 y 2025. El resultado de explotación avanzó al 0,3%, hasta 9.800 millones USD, aunque su margen se redujo del 31,6% al 26,2%.
Perspectivas favorables
En el último año, las acciones de AMD acumularon una revalorización del 53,3%. En comparación, Micron Technology obtuvo un avance del 134,5%.
La compañía cotiza actualmente a una ratio precio-beneficio de 85,9 veces, según el beneficio por acción estimado de 2,5 USD para el ejercicio 2025. Esta valoración es inferior a su media de los tres últimos años (160,2 veces), pero superior a la de Micron Technology (14,8 veces). En términos de valor de empresa sobre resultado de explotación, AMD cotiza a 47,4 veces, según un resultado de explotación estimado de 7.300 millones USD para 2025. Esta ratio supera la de Micron Technology (11,2 veces), aunque es inferior a su media histórica de tres años (32,2 veces).
La acción cuenta con el respaldo mayoritario de los analistas: 40 recomiendan comprar y 11 mantener, con un precio objetivo de 283,6 USD, lo que supone un potencial de revalorización del 30,3% respecto a la cotización actual.
Los analistas prevén que el resultado de explotación aumente a una tasa del 46,5%, hasta 19.300 millones USD entre los ejercicios 2024 y 2027, con una expansión del margen desde el 23,8% hasta el 31,4% en 2027. También anticipan una tasa del beneficio neto del 96,2%, hasta 12.400 millones USD. En comparación, para Micron Technology estiman una tasa del resultado de explotación del 36,8% y del beneficio neto del 28,7% entre los ejercicios 2025 y 2028.
En conjunto, las sólidas perspectivas de crecimiento de AMD, sus alianzas estratégicas y la opinión favorable del mercado la sitúan en una posición ventajosa para los próximos años. Aunque sus márgenes están sometidos a presión, sus proyectos en infraestructuras de inteligencia artificial en Arabia Saudí y sus iniciativas estratégicas refuerzan su capacidad para aprovechar nuevas oportunidades y generar valor a largo plazo para sus accionistas. Entre los riesgos destacan la elevada competencia, los desafíos en la adopción de la inteligencia artificial, posibles interrupciones en la cadena de suministro, tensiones sobre los márgenes, amenazas operativas, cuestiones regulatorias e incertidumbre en los mercados financieros.



















