Los resultados anuales de Apple, publicados ayer, vuelven a batir récords. Las ventas aumentaron de 391.000 a 416.000 millones USD respecto al mismo período del año pasado, y el resultado neto de 98.000 a 112.000 millones; respaldado por una tributación sorprendentemente baja: solo 21.000 millones frente a un resultado antes de impuestos de 133.000 millones, lo que supone un tipo impositivo del 16 % con el que muchos soñarían.
Dos hechos destacables: en primer lugar, son Europa y Norteamérica las regiones que impulsan el crecimiento, pues las ventas retroceden sensiblemente en China, tercer mercado del grupo con aproximadamente una sexta parte de su facturación consolidada; en segundo lugar, la prestación de servicios (App Store, streaming, iCloud, servicios de pago y garantías) continúa su rápida expansión, ya que sus ventas alcanzaron los 109.000 millones USD en los últimos doce meses.
Las ventas del segmento de servicios se han duplicado en cinco años, a un ritmo más sostenido que el del segmento de productos, y ahora representan una cuarta parte de la facturación consolidada. Esta iniciativa de diversificación, notablemente bien llevada a cabo, es necesaria, ya que la mitad de la facturación consolidada de Apple sigue estando vinculada a las ventas del iPhone. Estas alcanzarán los 210.000 millones USD en 2025, es decir, el doble que el resto de las categorías de productos (Mac, iPad y accesorios) juntas.
Este año, Apple devuelve a sus accionistas 105.000 millones, principalmente a través de recompras de acciones por valor de 91.000 millones —de los que, sin embargo, se podrían restar los 13.000 millones de emisiones de títulos vinculados a opciones sobre acciones—, lo que permite retirar el 2,5% de los títulos en circulación. En esta cuestión se aprecia la gigantesca dimensión de la empresa, que ahora cuenta con una capitalización bursátil superior a los 4 billones USD.
A modo de curiosidad, comentaremos que estas devoluciones de capital a los accionistas son en 2025 inferiores a las del año pasado, ya que alcanzaron los 110.000 millones en 2024. Apple deja así que se acumulen unos cuantos miles de millones más en su ya desbordante tesorería: 55.000 millones si se incluyen los equivalentes en efectivo a corto plazo, 133.000 millones si se incluyen los que figuran en el balance a más largo plazo. ¿Estará preparando el grupo dirigido por Tim Cook una adquisición de gran envergadura?
Partiendo ya de un nivel elevado, Apple ha logrado duplicar sus beneficios en diez años. Como también ha reducido su número de acciones en circulación en un tercio durante ese tiempo, redirigiendo la gran mayoría de sus beneficios a la recompra de acciones, el beneficio por acción ha crecido a un ritmo aún más impresionante, pasando de 2 USD en 2016 a 7,5 USD en 2025.
De manera extraordinaria, Apple cotizó a lo largo de 2016 a una media de solo 12 veces sus beneficios. Diez años después, su capitalización bursátil, que ha pasado de una media de 600.000 millones a más de 4 billones, alcanza una valoración superior a 40 veces sus beneficios.


















