Con su plataforma B2B (entre empresas) homónima y su versión de consumo Autohero, además de sus capacidades en compras, logística y reacondicionamiento, Auto1 juega una apuesta ambiciosa en el corazón del mercado automovilístico más dinámico de Europa occidental.

En este sentido, su modelo es mucho más intensivo en capital y más arriesgado que el de los mercados puramente intermediarios, como AutoScout24 o Auto Trader. Véase al respecto Auto Trader Group: Un cuasimonopolio atrapado en el fuego cruzado de la IA, publicado el mes pasado en estas mismas páginas.

A cambio, si su visión a largo plazo se materializa, podría lograr un control mucho más amplio sobre los flujos y sobre el mercado en su conjunto, especialmente en el segmento B2B, del que ya procede cuatro quintas partes de los ingresos consolidados del grupo.

Tras estrenarse en bolsa en el punto álgido de la burbuja especulativa durante la pandemia, Auto1 llegó a valer más de 10.000 millones EUR. El impulso apenas duró, y el estallido de la burbuja redujo ese valor empresarial a una décima parte en pocos semestres, antes de que un fuerte rebote lo devolviera a torno a 6.000 millones EUR.

Y es que su crecimiento sigue siendo extraordinariamente sólido. Conviene recordar que el grupo fue fundado en 2012, que su facturación se ha cuadruplicado entre 2016 y 2025 y que esa expansión no se había agotado todavía en el primer semestre del ejercicio fiscal 2026. Además, y esto es significativo, sus cuentas de explotación entraron por fin en terreno positivo hace dos años.

Sin embargo, esa mejora sigue siendo en gran medida contable. Auto1 todavía no está en condiciones de autofinanciarse —y mucho menos de devolver capital a sus accionistas— porque su crecimiento exige una extraordinaria absorción de capital circulante, que aún consumió 665 millones EUR el año pasado. La paciencia de los inversores, por tanto, sigue sometida a una prueba exigente.

La dirección, por su parte, mantiene intacta su visión y su objetivo a largo plazo de alcanzar una cuota del 10% de las transacciones de coches usados en Europa —un mercado estimado en 600.000 millones EUR al año—, al tiempo que logra un margen de ebitda de entre el 5% y el 9%. A estos niveles de cotización, los inversores les conceden, de momento, el beneficio de la duda.

Con el respaldo de SoftBank, los dos cofundadores del grupo conservan todavía, entre ambos, más de una quinta parte del capital.