Las nuevas proyecciones trimestrales publicadas por el banco central muestran que nueve responsables de la Reserva Federal anticipan ahora un endurecimiento de la política monetaria antes de que finalice el año 2026. El comunicado que acompañó a la decisión también marcó un notable cambio de tono: se eliminó la formulación que hasta ahora sugería que nuevos recortes de tipos seguían siendo probables durante el ejercicio.

Otro elemento que destacaron los inversores fue que Kevin Warsh no participó en las previsiones individuales sobre tipos de interés publicadas en el marco de las proyecciones trimestrales de la Reserva Federal. Esta decisión rompe con la costumbre de los predecesores de Warsh, quienes generalmente comunicaban su propia visión sobre la evolución futura de la política monetaria.

Antes de conocerse la decisión de la Reserva Federal, los mercados analizaron nuevos datos económicos que reflejaron la resiliencia del consumo estadounidense. Las ventas minoristas crecieron más de lo previsto en el mes de mayo, impulsadas especialmente por el incremento en la compra de vehículos a pesar del encarecimiento de la gasolina.

Estas cifras confirman la solidez de la demanda de los hogares, un factor que podría alimentar las preocupaciones del banco central respecto a la persistencia de las presiones inflacionistas.

Entre los principales movimientos de la sesión, CME Group perdió un 3,46% tras el anuncio de la salida de su consejero delegado, Terry Duffy, prevista para el próximo 1 de marzo. Duffy asumirá posteriormente las funciones de presidente ejecutivo del consejo de administración.

CarMax protagonizó uno de los mayores descensos de la jornada con una caída del 8,98%. El distribuidor de automóviles publicó unos resultados irregulares correspondientes a su primer trimestre, y los inversores penalizaron especialmente la contracción de su margen bruto.

Por el contrario, Allbirds se disparó un 39,09% tras anunciar un reposicionamiento estratégico hacia la inteligencia artificial. La empresa también desveló su cambio de nombre a Smartbird y el nombramiento de Nadia Carlsten, antigua directiva de Amazon, como consejera delegada.

Por su parte, Intel avanzó un 3,46%. La compañía confirmó el inicio de la producción de su proceso de fabricación «Intel 18A-P» y se vio favorecida por las especulaciones del mercado que apuntan a que un acuerdo con Apple estaría cerca de cerrarse.

La cautela predomina ahora en Wall Street mientras los inversores evalúan las consecuencias del cambio de tono de la Reserva Federal. Tras varios meses marcados por la esperanza de una relajación monetaria, la perspectiva de una eventual subida de tipos devuelve al primer plano la inquietud por la inflación y el coste del crédito, lo que podría afectar a las cuantiosas inversiones en el sector de la inteligencia artificial.