En un artículo publicado en el diario The Times, Bailey afirmó que las compras de deuda pública realizadas anteriormente por el Banco de Inglaterra, proceso conocido como expansión cuantitativa, resultaron fundamentales para sostener la economía durante la crisis financiera global y la pandemia de COVID-19. Una vez superadas dichas crisis, el gobernador señaló que lo adecuado es revertir esta política.
«Muchos de los que ahora critican la expansión cuantitativa no decían lo mismo en aquel momento», escribió.
El banco central está reduciendo actualmente su volumen de bonos soberanos mediante el endurecimiento cuantitativo. Bailey sostuvo que el coste total de las operaciones de expansión y endurecimiento cuantitativo del banco es, en términos generales, neutro.
Nigel Farage, líder del partido Reform UK, y Bailey han mantenido discrepancias previas centradas en la gestión de la venta de bonos por parte del Banco de Inglaterra y en la ausencia de perfiles empresariales en el Comité de Política Monetaria, el órgano encargado de fijar los tipos de interés.
En el artículo periodístico, Bailey rechazó las críticas que sostienen que la venta de bonos consolida las pérdidas, argumentando que el impacto financiero global no varía independientemente de si los bonos se venden o se mantienen hasta su vencimiento.
«La política monetaria y la estabilidad financiera son fundamentales para los ciudadanos del Reino Unido, y es vital que dispongamos de las herramientas necesarias para gestionarlas correctamente», concluyó.



















