La empresa, con sede en Houston (Texas), precisó que esta inversión se compone de una inyección de capital primario de 775 millones USD y de una compra secundaria de 225 millones USD a inversores ya presentes en el capital.
Los ingresos de esta captación de fondos se destinarán a acelerar el despliegue de las soluciones de generación de energía de VoltaGrid para centros de datos, microrredes y aplicaciones industriales.
«VoltaGrid es una plataforma claramente diferenciada que responde a una de las necesidades de infraestructuras más importantes de la era de la IA: un suministro energético fiable y de rápida implantación», explicó William Nicholson, director gerente de Blackstone.
Según Halliburton, esta inversión refleja el compromiso compartido con soluciones a largo plazo para los entornos energéticos más exigentes del mundo y «refuerza la capacidad de VoltaGrid para suministrar energía distribuida y fiable a gran escala».
Además de esta inversión, VoltaGrid ha firmado un acuerdo definitivo para adquirir Propell Energy Technology, un proveedor clave de la empresa. Ambas operaciones están sujetas a las condiciones de cierre habituales y está previsto que se completen a mediados de 2026.



















