Boeing y la sueca Saab mantienen conversaciones con la británica BAE Systems para una posible alianza destinada a desarrollar el futuro sustituto del entrenador Hawk del Reino Unido, en un nicho cada vez más competitivo de la industria de jets rápidos, según informaron tres personas con conocimiento del asunto.
Boeing y Saab han desarrollado conjuntamente el avanzado entrenador T-7 para la Fuerza Aérea de Estados Unidos, mientras que el Reino Unido ha anunciado su intención de reemplazar su flota de Hawks --ya fuera de producción--, parte de la cual es fácilmente reconocible por el equipo acrobático Red Arrows.
Las propuestas se encuentran en una fase preliminar y aún quedan muchos detalles por definir, sin garantía de que se alcance un acuerdo, según una de las fuentes.
"No comentamos rumores ni especulaciones", declaró un portavoz de BAE Systems, cuya empresa predecesora desarrolló con éxito el Hawk en los años 70.
"La formación sigue siendo un pilar importante de nuestra estrategia en el sector aeronáutico. Continuamos explorando y desarrollando nuestra presencia en este ámbito, tanto en capacidades reales como sintéticas."
Un portavoz de Saab añadió: "Tenemos una asociación a largo plazo con Boeing para el desarrollo conjunto del T-7. Saab no hará comentarios sobre rumores o especulaciones."
Boeing no realizó comentarios de inmediato.
En junio, una revisión de la estrategia de defensa del Reino Unido recomendó reemplazar el Hawk, y el gobierno manifestó su interés en recibir propuestas de proveedores con base en el país.
BAE ha declarado que aún no ha decidido si desarrollará un nuevo avión para sustituir al Hawk, cuya línea de producción cerró en el año 2000.
RED ARROWS
No estaba claro de inmediato si una posible cooperación se limitaría al concurso británico o si finalmente buscaría aprovechar la posición de BAE en el mercado internacional, donde más de 1.000 Hawks han sido vendidos a 18 naciones.
Una de las fuentes señaló que es prematuro pensar más allá de la competencia británica.
La demanda de entrenadores ágiles está en aumento.
Según la consultora estadounidense AeroDynamic Advisory, el mercado de aviones entrenadores militares crecerá hasta los 3.700 millones de dólares en 2030 desde los 2.800 millones actuales, sin incluir el importante gasto asociado en soporte, mantenimiento y servicios de formación.
Entre los principales proveedores destacan el T-7 de Boeing-Saab, el Aermacchi M-346 de Leonardo y el T-50 Golden Eagle de Korea Aerospace Industries.
Aeralis, una empresa británica privada en fase inicial, ha diseñado un nuevo entrenador que, según afirma, podría sustituir al Hawk.
No obstante, algunos analistas han expresado dudas sobre si la necesidad de una nueva flota responde en parte a la influencia de los Red Arrows, símbolo diplomático en el extranjero y presencia habitual en eventos reales. Sus aviones deberían retirarse en 2030.
La publicación británica Defence Eye informó la semana pasada que el Reino Unido estudia adquirir un primer lote de nuevos entrenadores en los próximos cinco años para reemplazar los Hawk T1 de los Red Arrows, seguido de un segundo lote más grande de reemplazos para los T2 a finales de la década de 2030.
"Un factor que complica la situación es la necesidad de que los aviones de los Red Arrows sean diseñados en el Reino Unido, o al menos ensamblados en el país, para que puedan servir como herramienta de promoción de la industria aeroespacial británica", según el informe del experto en defensa Tim Ripley.
La elección del entrenador también podría tener implicaciones en el mercado global de cazas de combate.
El comité de defensa británico ha advertido que el T2 no cumplirá con los requisitos de formación para los futuros cazas previstos por Reino Unido, Japón e Italia, conocidos como el Global Combat Air Programme (GCAP).
Para Boeing y Saab, una venta en el Reino Unido no solo abriría un mercado clave en Europa, sino que podría permitirles acceder a los requisitos de formación del GCAP y generar oportunidades de negocio futuras a partir de las exportaciones del caza.
Para BAE, contar con un entrenador listo podría ser un argumento de venta adicional para su futuro sistema de caza de combate, según Ripley.
"Aumentaría el valor que se puede exportar con el GCAP", aseguró a Reuters.
Por otro lado, los analistas apuntan que el socio italiano de BAE en el GCAP, Leonardo, probablemente defenderá la opción industrial y estratégica de su propio M-346 como entrenador preferente para el programa.
No fue posible contactar de inmediato con Leonardo para obtener comentarios.




















