A medida que la demanda de electricidad se dispara en la era de la inteligencia artificial, el cobre se ha convertido en un insumo crítico para todo, desde centros de datos hasta redes eléctricas. Sin embargo, la producción estadounidense se ha estancado durante décadas, lo que ha dejado al país con una dependencia creciente de las importaciones, incluso cuando la demanda mundial se acelera. En Arizona, proyectos como la mina Resolution de Rio Tinto (RIO) ponen de relieve tanto la magnitud de los recursos nacionales sin explotar como los desafíos para poner en marcha nuevos suministros, desde los retrasos regulatorios hasta el aumento de los costes. Con China dominando el procesamiento y la competencia global intensificándose, los líderes de la industria y los analistas advierten que reconstruir la capacidad de cobre de EE. UU. no es solo una prioridad económica, sino estratégica.

Vídeos de Bloomberg, proporcionados por MT Newswire