Canadá presentó este jueves una estrategia de 1 billón de dólares canadienses (729.000 millones de dólares) para duplicar la capacidad de su red eléctrica de aquí a 2050, alegando el rápido aumento de la demanda de energía y la necesidad de garantizar la seguridad energética.

El anuncio del primer ministro Mark Carney se produce en un momento en que los sistemas eléctricos de Canadá se encuentran bajo una presión creciente debido al crecimiento industrial, la demanda de los centros de datos de IA y el mayor uso de vehículos eléctricos. No obstante, la generación total de electricidad del país ha disminuido, debido en parte a las sequías que han mermado la capacidad hidroeléctrica y al cierre de las centrales de carbón.

El plan surge mientras Canadá busca reducir su dependencia comercial de Estados Unidos ante los aranceles del presidente Donald Trump. Las redes eléctricas regionales de Canadá comercian más con EE. UU. que entre sí, y sus importaciones de electricidad estadounidense han aumentado cada año desde 2020, según el Regulador de Energía de Canadá.

La estrategia eléctrica pretende utilizar nuevos créditos fiscales a la inversión para impulsar la construcción de interconexiones eléctricas este-oeste que vinculen las redes regionales.

Canadá también anunció que modificará sus normativas sobre electricidad limpia para permitir un mayor uso de compensaciones creíbles y otorgar más flexibilidad a las unidades existentes alimentadas con gas natural para mantener la fiabilidad del sistema. Esta medida suaviza las regulaciones introducidas bajo el mandato del ex primer ministro Justin Trudeau, que habían sido criticadas por provincias como Alberta, que dependen del gas natural para generar energía.

Carney afirmó que el gas natural puede desempeñar un papel complementario en la red canadiense, pero que su escala se verá superada por las inversiones en electricidad limpia que el país realizará en energía hidroeléctrica, nuclear y renovable.

(1 dólar = 1,3720 dólares canadienses)