Nuevo cierre récord del TSX Composite el martes por la noche, el cuarto en cinco sesiones y el decimoquinto en 2026. Con una subida del 7% desde el inicio del año, el principal índice canadiense continúa su sólida racha. El TSX subió un 28% en 2025 y debería, salvo contratiempo, cerrar un décimo mes consecutivo de ganancias al término de esta semana.
La bolsa canadiense registra así una de las mejores rentabilidades del mundo desarrollado en el último año. Frente a Wall Street, la brecha no ha dejado de ampliarse durante el período.

Rentabilidad del TSX Composite y del S&P 500 en un año. Fuente: MarketScreener
Todo ello a pesar de la presión comercial de Estados Unidos. Donald Trump impuso aranceles a Canadá en cuanto regresó al poder, alegando la lucha contra el tráfico de fentanilo. Este año, Estados Unidos, Canadá y México también tendrán que renegociar su acuerdo de libre comercio.
Las relaciones entre los dos países están aún más tensas dado que Donald Trump ha afirmado en repetidas ocasiones que Canadá debería ser el estado número 51 de Estados Unidos, refiriéndose al primer ministro canadiense como «el gobernador Carney».
La presión estadounidense no impide que el índice siga subiendo. El TSX está compuesto principalmente por valores mineros y auríferos. Estas empresas se han beneficiado del fuerte aumento de los precios del oro y la plata durante el último año. La huida de los inversores hacia activos refugio se explica en parte por la incertidumbre comercial y geopolítica, y por tanto por la agitación del inquilino de la Casa Blanca.
El TSX es, por tanto, menos sensible a la corrección de los valores tecnológicos, en medio de los temores de disrupción impulsada por la inteligencia artificial. Sin embargo, el puñado de proveedores de datos y empresas de software del índice sufre los mismos reveses que sus homólogas estadounidenses. Thomson Reuters cae un 32% desde el inicio del año, mientras que Constellation Software pierde un 28%.


















