FLENSBURG (dpa-AFX) - Los automóviles matriculados por primera vez en Alemania el año pasado emiten considerablemente menos CO2 que los modelos nuevos del año 2024. Según datos de la Autoridad Federal de Transporte Motorizado (KBA), el valor nominal promedio descendió un 11,7 por ciento, situándose en 105,8 gramos por kilómetro. En muchas de las principales marcas, la reducción fue incluso algo mayor. Sin embargo, esto no se aplica a todas las marcas.

Así, el líder del mercado alemán, VW, logró reducir sus emisiones medias de CO2 en un 14,5 por ciento, hasta los 109 gramos por kilómetro. En cambio, la segunda posición, Mercedes, sólo alcanzó una disminución del 2,6 por ciento, situándose en 118,6 gramos por kilómetro. BMW, tercero en el ranking de matriculaciones, logró un ahorro del 11,3 por ciento, con 105 gramos por kilómetro, situándose prácticamente en la media del mercado.

Las filiales de VW, Skoda, Audi y Seat, que ocupan los puestos del cuatro al seis en número de nuevas matriculaciones, redujeron sus emisiones de CO2 en un 15,8, 14,5 y 18,7 por ciento respectivamente, superando así a la marca principal del grupo. Seat, que según la KBA incluye también la marca Cupra, registró entre las 16 marcas con al menos 50.000 nuevas matriculaciones el pasado año el mayor descenso y uno de los valores más bajos, con 96,7 gramos por kilómetro.

Sólo una marca entre las 16 principales aumenta sus emisiones

El aumento sólo se observa en una de las 16 marcas más importantes: en Volvo, el valor sube un 9,2 por ciento, aunque hasta un excepcionalmente bajo nivel de 78,3 gramos.

Los cambios observados el año pasado pueden explicarse al menos parcialmente por la proporción de coches eléctricos en las nuevas matriculaciones. VW y sus filiales han incrementado considerablemente esta cuota, mejorando así el balance de su flota. En cambio, en Mercedes la proporción prácticamente se ha mantenido estable, mientras que en Volvo incluso ha disminuido ligeramente.

El aumento de los eléctricos explica sólo parte del cambio

Sin embargo, el cambio no puede atribuirse exclusivamente al aumento de los coches eléctricos. Por lo general, las reducciones son mayores que el incremento en los puramente eléctricos (BEV), y por ejemplo, BMW logra una mejora cercana a la media del mercado a pesar de aumentar su cuota de eléctricos de forma claramente inferior a la media. Sin los coches eléctricos, el balance sería mucho peor: para los vehículos diésel puros, la KBA indica una emisión media de CO2 de 166 gramos por kilómetro, y para los de gasolina de 144 gramos por kilómetro.

Los valores se basan en los datos oficiales de consumo y emisiones. En la práctica, pueden diferir considerablemente, dependiendo, entre otras cosas, del estilo de conducción o de la frecuencia con la que los híbridos enchufables circulan en modo totalmente eléctrico./ruc/DP/zb