La confirmación de que la producción se retrasará hasta 2026 sigue a un aplazamiento anterior al cuarto trimestre de 2025, citando motivos comerciales, entre ellos los aranceles de la Unión Europea sobre los vehículos eléctricos (VE) fabricados en China.
Chery había planeado originalmente iniciar la producción de sus vehículos en Barcelona en 2024. Los fabricantes chinos de automóviles han ganado cuota de mercado en España en medio de una agresiva guerra de precios entre los productores de VE a nivel mundial.
Las autoridades locales han celebrado la inversión de Chery –ubicada en una antigua planta del fabricante japonés Nissan– como un ejemplo positivo de los lazos comerciales cada vez más estrechos entre España y China, y como un reflejo del potencial de España como segundo mayor productor de automóviles de Europa.
La planta de Barcelona es una empresa conjunta entre el fabricante español Ebro, que ya está fabricando coches utilizando una plataforma de producción y tecnología compartidas, y Chery. Ebro había cesado sus ventas en 1987 hasta su relanzamiento en 2024.
El vicepresidente ejecutivo de Chery y director general para la región de la Unión Europea, Zhu Shaodong, declaró a Reuters que el fabricante chino de automóviles sigue "acelerando" sus planes para Barcelona, pero se mostró confiado en que la producción comenzará este año.
Preguntado sobre en qué trimestre empezaría, declinó especificar pero aseguró que sería "lo antes posible".
Chery anunció en 2024 que fabricaría su modelo SUV Omoda 5, tanto en su versión eléctrica como de motor de combustión, en Barcelona y que más adelante también produciría allí su modelo Jaecoo 7.
Zhu habló al margen de un evento en Madrid, en el que indicó que Chery planea utilizar la planta de Barcelona para exportaciones a América Latina.
La sociedad Chery-Ebro afirmó en 2024 que su objetivo es producir hasta 150.000 vehículos al año para 2029 y convertir la planta de Barcelona en una de las principales instalaciones de exportación de Chery.



















