China mantuvo este miércoles sus tipos de interés de referencia para préstamos sin cambios por duodécimo mes consecutivo en mayo, en línea con las expectativas del mercado.

Por qué es importante

La amplia liquidez interbancaria y el tono del informe trimestral del Banco Popular de China sugieren que los responsables de la política monetaria no tienen prisa por recortar los tipos, a pesar de la persistente debilidad de la actividad económica y del crédito.

Las cifras clave

El tipo de interés preferencial para préstamos (LPR) a un año se mantuvo en el 3.00%, mientras que el LPR a cinco años permaneció sin cambios en el 3.50%.

En una encuesta de Reuters realizada esta semana entre 20 participantes del mercado, todos los consultados previeron que no habría cambios en ninguno de los dos tipos.

Contexto

  • El tipo de las operaciones de recompra inversa (reverse repo) a siete días, que sirve de anclaje para la fijación de precios del LPR, se ha mantenido sin cambios este año.
  • El crecimiento de China perdió impulso en abril, con un enfriamiento de la producción industrial y una caída de las ventas minoristas a mínimos de más de tres años, mientras la segunda economía mundial lidiaba con los mayores costes energéticos derivados de la guerra de Irán y una demanda interna persistentemente débil.

Declaraciones clave

  • TD Securities
    'Prevemos que el Banco Popular de China se muestre más reacio a recortar los tipos para estimular el crecimiento tras el repunte de los precios al productor, lo que podría reflejar un panorama inflacionista más preocupante'.
    'Esperamos estímulos fiscales selectivos por parte de Pekín, especialmente en inversión en infraestructuras, en lugar de medidas a gran escala'.
  • Huatai Securities
    El banco central añadió por primera vez los términos 'selectiva y eficaz' antes de una política monetaria 'moderadamente laxa' en su informe de ejecución de política del primer trimestre, al tiempo que subrayó la necesidad de 'reforzar los motores de crecimiento endógeno de la economía', señales ambas de que los argumentos a favor de una flexibilización generalizada se han debilitado.